Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Morena se está convirtiendo en un partido de Estado, con las mismas características del PRI, advirtieron ayer militantes disidentes.
En la segunda Convención Nacional Morenista, provenientes de diversos estados, adelantaron que tomarán acciones para exhibir los abusos de recursos públicos y programas por parte de funcionarios para controlar al partido en sus entidades, las ambiciones de la cúpula morenista y el chapulineo.
Convocados por personajes como Enrique Dussel, uno de los fundadores del partido; el académico John Ackerman, el padre Alejandro Solalinde y ex secretarios de Estado, como Irma Eréndira Sandoval, de la Función Pública, y Víctor Toledo, de Medio Ambiente, acordaron que harán una campaña para exigir la salida Mario Delgado y Citlalli Hernández de la dirigencia nacional.
Lamentaron que la cúpula del partido no reconozca las trampas que cometieron gobernadores, alcaldes, diputados, funcionarios y demás líderes para acarrear y condicionar el voto en la elección de congresistas el 30 y 31 de julio, pues algunos lograron hasta 5 mil votos, lo que demuestra la maquinaria que usaron.
Confiaron en que el Tribunal Electoral les dé la razón y el proceso se anule, pues advirtieron que no fue una fiesta democrática, como se presume, sino una jornada de delitos electorales.
«Están convirtiendo un movimiento social que es Morena a un partido de Estado, y eso es lo que jamás buscamos. No luchamos para destruir al PRI y convertir a Morena en otro PRI», afirmó Carlos Figueroa, secretario de Derechos Humanos del CEN.
Solalinde aseguró que respaldó a Morena porque confió en que fuera un partido de causas, pero sus líderes, como Delgado, Hernández y Bertha Luján, han demostrado que no respetan la unidad en la diversidad.
Por ello, los llamó a escuchar las voces en contra, y aceptar errores, y advirtió que no bajarán la voz ante los abusos de la cúpula, aunque él no es militante.
Toledo afirmó que no sólo deben rescatar al partido, sino también el movimiento, pues se está descarrilando, y no pueden, en 2024, ofrecer un partido en esas condiciones.
«¡No podemos aceptar que Morena se convierta en otro partido de Estado como el PRI o se eche a perder como el PRD! ¡Ganaremos la batalla en contra de los mapaches y los chapulines de Mario Delgado!», dijo Ackerman.
Después de cuatro horas de discusión, que se dividió en ocho temas, resolvieron implementar acciones sobre una veintena de puntos.