Se quejan los abarroteros de los altos cobros de las tarifas eléctricas. Su dirigente, Antonio Hernández Esparza, señaló que derivado de esta situación muchos negocios han tenido que cerrar, vender o traspasar, al no poder pagar los exorbitantes recibos de luz, por lo que piden a las autoridades federales una reconsideración de las tarifas.
En entrevista con El Heraldo, el líder de la Asociación de Abarroteros y Pequeños Comerciantes indicó que actualmente son muchos los problemas que atraviesa el sector con las bajas ventas, la competencia de las tiendas de conveniencia y los robos, aunado a los altos cobros a la energía eléctrica.
Comentó que la tienda más humilde debe tener mínimo dos refrigeradores y ese establecimiento paga recibos de hasta 4,500 pesos bimestralmente. En tanto que las tiendas más grandes que tienen de 6 a 8 refrigeradores llegan a pagar hasta 18 mil o 22 mil pesos por tarifa eléctrica bimestral. Apuntó que derivado de esta situación, entre un 15 y un 20 % de las tiendas de abarrotes han tenido que cerrar, vender o traspasar, a personas que deciden entrarle al negocio.
“Ustedes me dirán que seguimos viendo muchas tiendas de abarrotes y que de momento están abriendo. En la medida en que muchos están quebrando, otros están entrando al negocio por necesidad, por la falta de empleo y por el desconocimiento de cómo está el problema, pero no es porque ahí vaya a ser su salvación”. Ante tal situación, llamó a una reconsideración por parte de las autoridades y los legisladores federales, en cuanto a hacer un reajuste de la tarifa comercial, la cual calificó como un robo.