Ganar tiempo es el propósito que se ha impuesto el director de Movilidad Estatal, al fijar como meta tres meses para lograr una mejora sustancial en el transporte urbano, lapso en el que confía doblegar –a base de impedirles trabajar– a los agrupados en la Línea Express.

Para algunos es demasiado tiempo para alcanzar la meta, teniendo en cuenta que han pasado cinco años con promesas de que “ahora sí” se logrará la tan ansiada transformación, pero a la hora de la verdad salen con peteneras, mientras que otros opinan que debe trabajarse sin término alguno y dedicar todo el esfuerzo para entregar mejores cuentas en octubre de 2022.

Se le ha prometido a la empresa foránea, que será cabeza del servicio, que encontrará todo a modo para que inicie actividades, por lo que aquí se busca limpiar el camino y así no tenga ningún problema, aunque sea a costa de marginar a los transportistas de Aguascalientes, donde algunos pasarán a ser “socios” y otros definitivamente quedarán fuera.

La cuestión está en que no se ha dicho la última palabra, porque los camioneros a los que se les impide continuar con la labor que desempeñaron durante décadas, están dispuestos a recurrir a los tribunales federales y a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y de ser necesario a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), al considerar que se viola uno de los derechos más importantes que tiene el ser humano, como es dedicarse a una actividad legal que le permita obtener el ingreso para su propio sustento y el de su familia.

En una ocasión se comentó en este periódico que si el Gobierno del Estado no hila en fino el asunto de los urbanos se convertirá en una pesadilla durante los meses que le restan a este sexenio, lo que se ha echado en saco roto al considerar que mientras tengan el poder podrán hacer lo que mejor convenga a sus intereses, sin embargo todo tiene un límite.

Mientras tanto, el titular de movilidad, Ricardo Serrano Rangel, pide “paciencia” a los más de trescientos mil habitantes que utilizan todos los días el transporte urbano, porque en un plazo no mayor de noventa días el servicio mostrará mejoras, para ello afirmó que cuenta con el apoyo de cuatro empresas locales que dan atención y que han aceptado crear una sola firma. Mientras se llega a esa parte, en el organismo se dedican a diseñar las tareas que debió cumplir desde hace varios años, como es la de ubicar las rutas, aforo, horarios de arribo de las unidades a los paraderos, recorridos, etc.

Responsabilizó a los usuarios de que no se puedan solucionar las anomalías que hay en la operación, porque –según él– no basta con hacer la denuncia sino que debe haber “información precisa de lo que haya ocurrido, el número de la unidad, itinerario y la ruta, para que se pueda avanzar en el proceso de sancionar a la empresa y ésta a su vez al operador si así lo amerita”. Sólo le faltó que los ciudadanos investiguen si el chofer cuenta con licencia, cuál es su nombre, dónde tiene su domicilio, si está asegurado, cuál es su salario, etc., para con base en estos datos tener un panorama más completo de la sanción que debe recibir, al ser la figura visible de un servicio que sólo en el papel tiene una mejoría.

Por último, el funcionario consideró que la situación que enfrenta el público “es un período temporal, de transición”, por lo que hay que tener calma, además, reiteró el propósito de eliminar paraderos que aún cuando no son oficiales se ha hecho costumbre entre los usuarios, de ahí que de 700 que en total hay actualmente quedarán sólo 450, que según los funcionarios son los que van a prevalecer, aunque se debe tener presente que ninguno de ellos utiliza cotidianamente el camión.

MOLESTIA EMPRESARIAL

El sector privado de Aguascalientes expresó su incomodidad y preocupación por la falta de apoyo de la Federación en el combate a la delincuencia, lo que ha derivado en hechos violentos, tanto en asesinatos y ajustes de cuentas como robo de vehículos y a casas-habitación, por lo que continuará presentándose este tipo de delitos y de no ser frenados podría caerse en el nivel de otras entidades.

Bajo este tenor, el presidente de la Confederación Patronal en esta entidad, Juan Manuel Ávila Hernández, lamentó que el Gobierno de la República “dejó solas a las autoridades estatales y municipales” en la preservación de paz, pese a que en los estados que circundan a Aguascalientes se tiene un alto índice delictivo, por lo que exigen mayor presencia de los elementos federales en la investigación y aprehensión de los delincuentes.

Se requiere reanudar la vigilancia con las células mixtas, integradas por policías municipales, estatales y federales, junto con elementos militares, de manera que la delincuencia de toda laya sepa que aquí no tiene cabida y si se aventura a cometer un delito será detenida y consignada.

Los asesinatos que en fecha reciente han tenido lugar, tanto de un policía preventivo como de presuntos narcomenudistas, dejan constancia de la presencia del crimen organizado, por lo que de no ser combatido y frenado puede pasar la misma situación que en Zacatecas, Jalisco y Guanajuato, donde son constantes los secuestros y asesinatos.

El dirigente gremial consideró que aún cuando aquí han sido pocos los sucesos, en comparación con aquellos que registran los vecinos, resulta inquietante que cada vez son más y con la misma crueldad que se aplica en otras partes, por lo que es necesario que la Federación tenga una participación más decidida. No se pide algo que esté fuera de su alcance, por el contrario, está dentro de su competencia, de ahí que tiene que haber una participación más abierta.

Ávila Hernández subrayó que la Coparmex participa en las reuniones con las autoridades estatales, donde se plantea la situación de la seguridad pública y es ahí donde han manifestado su inquietud ya que por parte de la Federación “es casi nula su presencia”.

Es alarmante pensar que la situación que viven entidades limítrofes pueda llegar a darse en ésta, por lo que es el momento de cerrar filas para evitar que esto suceda y la única manera es que todos los niveles de Gobierno se hagan presentes en las acciones que tengan lugar. Son problemas en los que “no podemos ser extraños a estos acontecimientos, por lo que hay que estar muy vigilantes” y aún cuando la Federación esté ausente hacerlo con esfuerzos locales, porque Aguascalientes no puede permitir la presencia de la delincuencia organizada que tanto daño causa cuando se enraíza en algún lugar.

CONTRADICCIÓN

La actual administración municipal de Aguascalientes se despide con una negación de sus propios programas, ya que por una parte ha promovido un combate a las adicciones y por otra los últimos días nuevamente autorizó ampliación de horario a los negocios de vida nocturna. Con ello se empuja a los adictos a tener más opciones de continuar injiriendo bebidas embriagantes, con lo que los accidentes por manejar en ese estado ocurren casi a diario. Es una jugada maléficamente calculada, toda vez que por un lado le exigen a los dueños de antros, cantinas, restaurantes y merenderos, entre otros, pagar una cuota extra para permitirles funcionar una o dos horas más al cierre que tienen autorizado y al mismo tiempo envía a sus riadas de reglamentos y de sanidad que se encargan de levantar sanciones por alguna nimiedad que encuentren, en tanto el operativo del alcoholímetro funciona en cualquier parte, obligando a los manejadores a pagar una multa muy alta. Actúan igual que algunos partidos políticos, que dicen defender la democracia y al mismo tiempo imponen los criterios del grupo que los controla. Aunque no se ha llegado al color verde en el semáforo epidemiológico, lo que significa que el nivel de contagio por el virus sigue siendo alto, para el Ayuntamiento es algo que pasó a segundo término, desde el momento que consintió que siga la parranda hasta que el cuerpo aguante, toda vez que así puede imponer más multas porque no se respeta el aforo ni la sana distancia. Ya se verá si las nuevas autoridades vienen con los mismos dientes o aplican un poco de criterio en beneficio de los aguascalentenses.