El uso de los llamados cigarros electrónicos, mejor conocido como vapeo, no disminuye la adicción a la nicotina, sino que al contrario la mantiene y la tendencia es a que la extienda incluso desde los menores de edad, alertó Inti Barrientos Gutiérrez, docente investigador del Instituto Nacional de Salud Pública.
En el marco de la celebración del Día Mundial Sin Tabaco organizado por la Asociación Comunicación Diálogo y Conciencia Aguascalientes (CODICE), el especialista dio a conocer mediante una conferencia vía Zoom, los resultados de un reciente estudio sobre el Vapeo en México a través de los cigarros electrónicos con lo que se ha impuesto la idea de que ayudan para dejar de fumar, cuando la realidad demuestra todo lo contrario.
Afirmó que de acuerdo a estudios en 2018 había más de 300 mil adolescentes que estaban vapeando, lo cual no sólo se ve en México, sino internacionalmente, en personas que van de los 12 a los 17 años, además de que la persona que vapea mantiene un nivel más alto de nicotina por más tiempo que con el cigarro normal.
Asimismo, dijo que por lo discreto que representan estos dispositivos, se ha visto que no sólo se usan para la nicotina, sino que se ha encontrado a gente vapeando cannabis, cocaína, heroína, crack, entre otras sustancias adictivas, que pueden provocar sobredosis.
Apuntó que si bien el cigarro convencional es dañino, se ha encontrado evidencia de que aún con el vapeo hay problemas en la salud de las personas entre los que destacan desde daño cardiovascular, al sistema inmunológico, reproductor, respiratorio, nervioso, circulatorio, digestivo, a la piel y a las mucosas y genético, lo que pudiera derivar en cáncer.
Resaltó que ante la tendencia de los gobiernos de bajar el consumo del tabaco, las empresas tabacaleras controlan también el mercado del vapeo y ahora buscan migrar a los consumidores al uso de estos dispositivos electrónicos para mantener sus ganancias y que sean utilizados desde los niños y jóvenes en máquinas expendedoras al alcance de todos. “La idea es mantener a las personas adictas con el nuevo dispositivo y la parte de muerte sea menor, lo cual significa que el número de personas adictas suben y esto es un negocio que mantiene las ganancias”.