El vandalismo continúa siendo un problema en el municipio de Aguascalientes, según informó Javier Soto Reyes, secretario del Ayuntamiento y director general de Gobierno. En un esfuerzo por mitigar este problema, las autoridades locales están planeando dialogar con los chatarreros para evitar la compra de mobiliario urbano robado.
Señaló que existen diferentes tipos de vandalismo. Uno de ellos el adolescente, donde jóvenes sin intención de robar, simplemente por ocio, destruyen o grafitean la infraestructura. Estos actos son absorbidos dentro del mantenimiento general, especialmente cuando se trata de pintura.
Otro problema grave es el robo de infraestructura, particularmente de cables y tapas de drenaje. Los cuales han sido descubiertos en centros de acopio de chatarra. “Estamos buscando concientizar a los chatarreros para que dejen de comprar estos materiales robados,» añadió el funcionario.
El impacto económico del vandalismo es considerable, aunque no hay un presupuesto específico destinado a reparaciones de daños causados por estas actividades.
Además de los actos vandálicos, el municipio también enfrenta otros gastos inesperados, como robos de vehículos en la pensión municipal o incendios accidentales que afectan áreas de pasto seco. Estos incidentes también se cubren con el presupuesto destinado a servicios públicos.
Las autoridades municipales están trabajando arduamente para reducir la incidencia del vandalismo y sus costos asociados. El acercamiento con los chatarreros es una de las estrategias clave para frenar el mercado de materiales robados y proteger la infraestructura urbana de Aguascalientes.