La inflación registrada a lo largo del año y el encarecimiento constante de insumos utilizados para el sector panificador, están causando estragos al por mayor, por lo que incluso no se descarta un segundo ajuste en el precio de pan dulce y salado para el presente año.
Jaime Álvarez, presidente del Grupo de Industriales de Panificadores de Aguascalientes, expresó lamentablemente las ventas no han repuntado, pues para que ello suceda se necesita de las lluvias, al reconocer que en esa temporada y durante época de frío es cuando mayor dinamismos registran en sus ventas.
Reconoció que el precio del pan varía según la zona y calidad de los insumos, por lo que también de manera constante los tahoneros han comenzado a echar andar su imaginación, de ahí que hoy en día es posible encontrar una gran variedad de pan dulce, a comparación de las piezas tradicionales.
El incremento en harina y azúcar, principalmente, se ha convertido en su principal obstáculo luego de que en un principio son los mismos productores quienes se encargan de absorber esos costos, hasta que finalmente la situación se vuelve complicada siendo ahí cuando se decide el ajustar el precio por pieza. Agregó que tal caso dependerá de cada productor dependiendo la gravedad de su situación, la cual de no aplicarse a la brevedad podría significar la desaparición de varios negocios en el peor de los casos.
«La inflación nos está pegando como a todos, aún cuando lo ideal es que el precio se mantenga, habrá compañeros que lamentablemente no podrán hacerlo aunque también está el riesgo de que por lo anterior las bajas ventas se mantengan. Necesitamos que nos apoyen y compren pan», indicó.

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