A propósito del mes del Abuelo, una de cada tres personas que acude a la Condusef para presentar una queja por afectación a su patrimonio, es adulta mayor. Entre las principales quejas están el robo de tarjeta, cargos no reconocidos, clonación, fraudes y robo de identidad.
Por ello, el titular de la unidad de atención a usuarios, José Antonio Lozano Mejía, informó sobre la existencia de una Guía de Educación Financiera para Personas Adultas Mayores que publicó la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, a fin de ofrecer consejos sobre cómo cuidar sus finanzas personales.
PROBLEMA RECURRENTE. Es importante saber qué hacer ante los cargos no reconocidos, ya que es el problema más frecuente al utilizar las tarjetas de crédito o débito. En estos casos, los afectados deben llamar a su banco y reportar esos movimientos, cancelar la tarjeta para evitar que se realicen otras operaciones.
También deben presentar su queja en la Unidad Especializada de Atención a Usuarios de su banco, ahí darán una solicitud de aclaración, puede ser a través de su portal de internet. Asimismo, el banco debe entregar un acuse de recibo de la solicitud, folio, fecha y hora de recepción. Después de 48 horas, la institución financiera debe abonar los recursos del cargo no reconocido, aunque el banco sigue su investigación.
OTROS TEMAS. También en esta guía se pueden encontrar algunos otros aspectos básicos de la educación financiera como: consejos sobre ingresos, presupuesto y ahorro, cómo utilizar un cajero automático, y principalmente, consejos prácticos para evitar ser víctima de un fraude en sus diversas modalidades, toda vez que el sector de personas adultas mayores es uno de los blancos preferidos de la delincuencia.

¿DÓNDE CONSULTAR EL MATERIAL? Ésta guía y otros materiales se pueden consultar en la página https://www.gob.mx/condusef/

COMPLICADO ESCENARIO. En la mayoría de las personas de la tercera edad, el bajo nivel de ingresos y los escasos ahorros acumulados para la vejez traen como consecuencia el deterioro de su libertad financiera, poca capacidad para afrontar gastos inesperados, disminución de la calidad de vida y exclusión social. Además, son más vulnerables a violencia física, psicológica, económica y abandono.