En tanto la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) instaló ayer dos lavamanos portátiles en el Centro Comercial Agropecuario como una medida para evitar contagios por coronavirus, el presidente del Consejo de Administración de este mercado, Gerardo Palomino Macías, endurecerá este miércoles las medidas para el uso del cubrebocas y quien no lo porte no ingresará a esta central de abastos.
Aseveró que la ciudadanía no debe menguar en la responsabilidad de utilizar el cubrebocas, no se tolerará más que solo el 30% de la gente que acude a este mercado actúe con compromiso hacia sí mismos y a todos los demás.
El presidente de la Administradora del Centro Comercial Agropecuario señaló que durante varios días las personas estuvieron colaborando y otras vez han aflojado la medida ante los anuncios de que se reinician las actividades laborales en diversos giros productivos, y eso ha ocasionado que la gente actúe como si nada y dejen las medidas sanitarias, las cuales no pueden relajarse en ningún momento.
Por su lado y al momento de entregar los dos lavamanos portátiles en el Centro Comercial Agropecuario (ubicados en la calle Comercio), Sergio Rea, responsable de ACNUR, explicó que esta Agencia se encarga de instalar gratuitamente este servicio y entrega jabón líquido el día que se construyen. Además, se colocan carteles o posters con información sobre el correcto lavado de manos.
Explicó que estas acciones son una respuesta humanitaria ante la pandemia de COVID-19, “el mandato es proteger a todas las personas, tanto solicitantes de asilo como personas refugiadas, y eso también incluye proteger a las personas que viven en la comunidad aunque no sean refugiadas, porque si tienen acceso a lavarse las manos evitan contagiarse y transmitir la infección.
Agregó que los lavamanos son instalaciones temporales, cuyo objetivo es acercar el agua y el jabón a todas las personas en espacios más concurridos para que puedan lavarse las manos constantemente.