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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Cientos de trabajadores de la empresa Ica Flour mantienen un paro de brazos caídos desde el pasado lunes en la zona de construcción de la nueva refinería de Dos Bocas, en el Municipio de Paraíso, Tabasco.

Los inconformes exigen a la empresa y sindicato mejores salarios, condiciones laborales y reducir las horas de trabajo, además de ser atendidos por el Presidente Andrés Manuel López Obrador y la Secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Desde su paro el pasado lunes, los inconformes reclaman que el sindicato liderado por Ricardo Hernández Daza les exige 100 pesos diarios de moches a los empleados para dejarlos trabajar.

Asimismo, que no cuentan con zonas de hidratación y comedores salubres, y los horarios laborales son de 12 a 13 horas diarias en la mega obra del Gobierno federal.

“Salario, salario, salario”, gritaron ayer a empleados de Pemex.

“No queremos nada con el sindicato, ayer nos chamaquearon bien feo, nos pidieron dos horas para hablar, esperamos y no llegó nadie, se escondieron”.

Uno de los representantes empresariales de Ica aseguró desde ayer que ya había un acuerdo entre Pemex-sindicato y la empresa; sin embargo, este miércoles siguen las protestas en la zona costera de la entidad.

“Yo no soy el dueño de la ICA, yo soy empleado igual que ustedes eh. Ahorita viene la gente del sindicato. Ayer, hicimos un acuerdo con el sindicato y a ver cuál es la solución, hay que escucharlos”, comentó.

Hasta el momento, no existe una postura oficial de la empresa y autoridades federales sobre esta manifestación.

ICA realiza por 34.9 millones de dólares el desarrollo del paquete 1 que incluye la planta combinada y la planta de coquización retardada.