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Agencia Reforma

NUEVA YORK, EU.- En el oscuro panorama de la pandemia de Covid-19 asoma una luz de optimismo: los bebés de mujeres embarazadas que reciben vacunas de ARNm (basada en código genético), como la Pfizer y la Moderna, nacen con altos niveles de anticuerpos.
Así lo revela un reporte publicado ayer en el American Journal of Obstetrics & Gynecology-Maternal Fetal Medicine.
El estudio, uno de los primeros en medir los niveles de anticuerpos en la sangre del cordón umbilical para distinguir si la inmunidad es de infección o vacunas, encontró que 36 recién nacidos evaluados tenían anticuerpos contra el Covid-19 después de que sus madres fueron inmunizadas con vacunas de Pfizer o Moderna.
«No lo anticipamos. Esperábamos ver más variabilidad», explicó Ashley Roman, obstetra del Langone Health System de la NYU y coautora del estudio.
Los datos podrían ayudar a alentar a más mujeres a vacunarse durante el embarazo, pues sólo el 30 por ciento de las embarazadas entre 18 y 49 años están vacunadas en Estados Unidos, según informes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades del 11 de septiembre.