Fernanda Carapia
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.-¿Contento porque ya recibió la vacuna contra Covid-19? ¡Tranquilo!, todavía no es momento de festejar.
Algunos jóvenes mayores de 18 años a quienes les aplicaron la primera dosis pudieran celebrar con unos tragos, pero no es lo indicado.
«A veces la euforia por encontrarse ya vacunados, el gusto por haber logrado la vacunación puede invadir, de forma positiva, el ánimo de los jóvenes y ese ánimo los puede llevar a tomarse unos tragos, pero deben saber que la respuesta inmune de las vacunas se genera después de los 21 días», explicó el investigador Héctor Raúl Pérez Gómez.
Aunque hay investigaciones que sugieren esperar los 21 días antes de consumir alcohol, lo recomendable es esperar, al menos, 72 horas, además de procurar no ingerirlo tres días antes de recibir el biológico.
«Estudios han mostrado que si una persona ingiere una cantidad por arriba de 100 mililitros de alcohol, bueno, su equivalente, puede tener una modificación en la respuesta inmune de la vacuna», afirmó.
Y es que el etanol y otros de sus ingredientes pueden generar menor actividad celular en los linfocitos, encargados de producir los anticuerpos necesarios.
«Cuando uno ingiere altas cantidades de alcohol, se genera una afectación de la función celular de todos los tipos. No es que el alcohol genera una afectación en la vacuna, sino un mal funcionamiento celular en las células encargadas de generar los anticuerpos», agregó.
Incluso, un estudio internacional consultado por Grupo REFORMA revela que, con tres copas de vino, se reduce hasta en un 50 por ciento la cantidad de células generadoras de anticuerpos en la sangre.
Además, según el documento, al consumir alcohol tras recibir la vacuna, se pueden potencializar los efectos secundarios causados por el biológico como son dolor de cabeza, mareos o malestar general.
Pérez Gómez añadió que hay estudios que revelan que en personal con alcoholismo, la vacuna no tiene el mismo efecto, pues el organismo tiene una menor respuesta inmune, similar a la de pacientes no controlados con padecimientos crónicos.
El alcoholismo y el tabaquismo, según datos del Sistema Radar Jalisco, es una de las comorbilidades que presentan las víctimas del virus SARS-CoV-2.
El investigador recordó que, pese a tener la vacuna, es indispensable continuar con las medidas prevención como evitar lugares cerrados, mantener la distancia y portar correctamente el cubrebocas.