Víctor Hugo Granados Zapata

No es una sorpresa que Delfina Gómez, actual secretaria de Educación Pública, va a dejar muy pronto la silla de Vasconcelos para ir tras la gubernatura del Estado de México. Su revancha por uno de los estandartes del PRI es una de las prioridades de la agenda política de López Obrador y MORENA, además de que dicha entidad representa uno de los factores determinantes para ganar las elecciones presidenciales (que cada día están más cerca). Sin embargo, “la maestra” está haciendo sus maletas en medio de una crisis educativa que ha tratado de tapar con discursos y becas en todo el país, dejando en una situación crítica la gobernanza escolar y el futuro educativo de millones de estudiantes en toda la República. ¿En qué condiciones está dejando la secretaria?, ¿quiénes podrían ser los futuros candidatos?, ¿cuál será su legado en dicha institución?

Desafortunadamente, la educación pública no ha sido prioridad para ninguna de las figuras políticas de primer mando de la 4T y tampoco de los famosos “segundones”, como es el caso de la expresidenta municipal de Texcoco. Llegó a la SEP tras la salida de Esteban Moctezuma Barragán, quien dejó el cargo para irse como embajador de México en Estados Unidos, en medio de la pandemia, la implementación del programa de Aprende en Casa y el inminente reporte de “daños” que emitió el INEGI a mediados de marzo de 2021 (Ecovid-Ed 2021). Al inicio, se presentó como un perfil autónomo e investido de legitimidad por sus orígenes como normalista, su discurso de apoyo a la revalorización docente fue crucial para subir sus expectativas en la opinión publica y quedar bien con el magisterio; pero, en cuanto comenzaron los problemas, decidió demostrar que solamente se trataba de un discurso populista, puesto que a la fecha no ha realizado cambios relevantes en torno a la política educativa del país, con excepción de dos casos que, a mi consideración, han sido errores catastróficos: eliminar el programa de Escuelas Tiempo Completo y promover la reforma al Marco Curricular y Planes de Estudio.

En lo que hace al primer “cambio” (o más bien retroceso), está será una de las decisiones que la acompañarán por el resto de su trayectoria política, puesto que decidió redirigir los recursos de un programa que brindaba horario extendido y alimentación a millones de estudiantes en todo el país, bajo un discurso de combate a la corrupción y austeridad (aislado totalmente de evidencia), hacia el programa de “La Escuela es Nuestra”, el cual está destinado a la “mejora” de la infraestructura escolar; por otra parte, cumpliendo los caprichos del presidente, impulsó la reforma al marco curricular a nivel nacional, haciendo pedazos la calidad educativa bajo un modelo supuestamente “humanista” y que, en el contexto educativo actual, no va a lograr nada más que truncar la educación de excelencia que tanto han señalado que buscan construir.

Ambas decisiones son alarmantes, puesto que en el primer caso refleja que la redirección del presupuesto educativo fue un acto de desinterés hacia las y los estudiantes con mayores carencias en todo el país (más de 3.6 millones, para ser exactos). En el caso de la reforma al marco curricular, simularon “asambleas públicas” en todo el país, lanzando a su director de materiales educativos Marx Arriaga a polarizar el debate educativo, llamando a los “opositores” de la reforma “clasistas, racistas, misóginos, eurocentristas, etc.”, entre otros adjetivos que no vale la pena señalar ¿qué clase de aporte es éste? ¿dónde están encaminadas sus verdaderas intenciones? Hay que resaltar que, durante su gestión, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación emitió una resolución en su contra por el desvío de más de 4.5 millones de pesos durante su gestión como presidenta municipal de Texcoco, los famosos “diezmos” o descuentos a la nómina de funcionarios públicos que laboraban bajo su mandato que iban destinados a las arcas de MORENA. Su perfil de una docente honesta y gran gestora, terminó por caerse en poco menos de dos años, y, aun así, todo indica que ella será la candidata (por segunda ocasión) por el Edomex. Así es como funciona MORENA, premia la lealtad por encima de la honestidad y la capacidad.

¿Quién tomará el lugar? A estas alturas del sexenio, dudo mucho que busquen algún perfil novedoso o fresco para el cargo. De personajes externos al ejecutivo solamente se perfilan Alejandro Murat (ex gobernador de Chiapas por el PRI), quien desde que Moctezuma salió de la SEP comenzó a hacerse notar con el presidente para obtener dicho cargo, o tal vez se busque negociar dicho puesto con el SNTE con tal de asegurar un apoyo firme para el 2024; o simplemente van a darle un cierre a este sexenio tan gris subiendo a alguno de los subsecretarios, de los cuales Luciano Concheiro (subsecretario de educación superior) es el que más ha sobresalido en la gestión morenista. Lo que sí debemos puntualizar es que no debemos esperar mucho de esta transición, el presidente ha sido claro en que no quiere a alguien que sea propositivo, sino obediente.

La historia recordará a “la maestra” con una gestión gris y complaciente a los intereses políticos, dejando de lado a millones de estudiantes y su supuesta convicción por la educación de nuestro país. Con esta nueva vacante disponible, el presidente nos vuelve a demostrar que su objetivo jamás ha sido la mejora educativa, sino la negociación con los líderes magisteriales y sus actores políticos. No le importa en realidad la educación, solamente busca preservar y expandir su poder.