En las vacaciones escolares, suben de peso los niños porque abusan de las golosinas; también es mayor el índice de accidentes, principalmente en cocina, baño y jardín, de ahí la necesidad de mantenerlos ocupados en actividades sanas.
Al respecto, la delegación estatal del IMSS está lista para recibir a niños de entre 5 y 13 años de edad que deseen disfrutar de una alberca semi-olímpica, fosa de clavados, canchas de basquetbol y futbol, gimnasios, salones de baile y de usos múltiples en donde además de deportes, se impartirán clases de manualidades, pintura y teatro, entre otras actividades.
El director del Centro de Seguridad Social (CSS), Jesús Sánchez Gutiérrez, informó que las inscripciones ya iniciaron y estarán abiertas hasta el 14 de julio; estas alternativas buscan contrarrestar que los niños se instalen frente a los videojuegos o la televisión hasta ocho horas diarias.
Los interesados pueden inscribirse en avenida Convención Sur esquina José María Chávez, atrás del Hospital General de Zona (HGZ) No. 1, de las 12.30 a 18.00 horas.
Advirtió que en pocas semanas de asueto, los menores pueden desarrollar sobrepeso u obesidad por la inactividad, agravada con la ingesta de golosinas y refrescos. Lo anterior suscita distrofia en músculos y articulaciones, aislamiento social y otros daños a la salud física y mental.
La institución cuenta con instructores capacitados que supervisan las actividades de los niños y los ayudan a descubrir nuevos talentos e inclinaciones.
De quedarse en casa, quedan expuestos a publicidad sin supervisión de adultos, alimentos chatarra e incluso accidentes caseros.
En este lapso también incrementan los riesgos de accidentes en el hogar, principalmente en la cocina, el baño o el jardín, por lo que deben ser supervisados por un adulto; es recomendable acondicionar espacios aptos para el juego, tener botiquín y teléfonos de emergencias.
Por su parte, el Dr. Alfonso Martínez Hernández, jefe de servicios médicos, refirió que durante los recesos escolares, los principales motivos de consulta son contusiones, laceraciones, fracturas, luxaciones, quemaduras, cortaduras, intoxicación y asfixia en menores de tres y hasta 14 años de edad, de ahí la importancia de que los niños tengan algún cuidador, si la pareja trabaja.