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En un periodo de dos años, el Centro de Revalorización de Residuos Urbanos entrará en operaciones en las instalaciones del Relleno Sanitario San Nicolás de Arriba, con dos tipos de servicios de separación de basura y su disposición final; todavía falta el proceso de registro ante la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado y posteriormente en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Hasta la obtención de esos dos registros, el Municipio de Aguascalientes quedará libre para poder pagarle a la empresa por el servicio que prestará a la Secretaría de Servicios Públicos.
PIMSA, que es la empresa ganadora de la licitación y que enfrentó una impugnación de otra compañía que no presentó propuesta técnica ni económica, recibirá un pago de 193 pesos por tonelada por la separación y la disposición final de basura.
En este momento, el Municipio sólo hace la disposición final de la basura, lo que le cuesta 170 pesos por tonelada.
El director del Relleno Sanitario San Nicolás de Arriba, Nicolás Tristán López, señaló que el proyecto prevé reintegrar a la cadena productiva el plástico, metal y vidrio en un 25 o 30% de la basura que actualmente se genera en el municipio y en todo el estado.
“También se generará energía eléctrica y composta al utilizar la basura orgánica, la cual se venderá al Municipio de Aguascalientes con una tarifa un 25% más barata a la que cobra la Comisión Federal de Electricidad”.
El proceso de construcción y de arranque del Centro de Revalorización se llevará unos 24 meses, ya que aún faltan unas 6 u 8 semanas para que terminen los registros ante la Secretaría de Finanzas Estatal y la de SHCP.
La inversión de la planta ascenderá a 320 millones de pesos y el biodigestor para generar energía eléctrica costará alrededor de 170 millones de pesos. PIMSA es una empresa registrada en la Ciudad de México y presta servicios en cuatro plantas que funcionan en Mérida, Cancún, Querétaro y San Miguel de Allende.
Gustavo Tristán explicó por qué se retrasó tanto el proceso de operación de este proyecto, el cual fue aprobado por el Cabildo en sesión de mayo de 2018, el Congreso del Estado lo hizo en el mes de diciembre de ese año y fue publicado en el Periódico Oficial del Estado el 31 de diciembre de 2018.
“Con ello se lanzó una licitación pública donde hubo tres participantes al comprar bases y meter propuestas: una fue de Veolia que finalmente metió una carta de desistimiento; Tecnosilicatos no presentó su propuesta técnica y económica y sólo PIMSA lo hizo, es decir sólo hubo un participante formal, se evaluó el asunto y se emitió resultado a favor de ella en febrero de 2019”.
Luego Tecnosilicatos emitió una impugnación al proceso de licitación, la cual ya fue superada en la Sala Administrativa y con eso el pasado 23 de octubre de 2019 se firmó convenio con PIMSA por parte de la alcaldesa Tere Jiménez.