Selene Velasco
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Catorce meses después del desplome de la Línea 12 del Metro, que dejó 26 personas muertas y más de 100 lesionadas, ocho ex funcionarios relacionados con su construcción fueron imputados por su presunta responsabilidad en homicidio culposo, lesiones culposas y daño en propiedad ajena.
Se trata de Enrique Horcasitas, ex director del Proyecto Metro; Moisés Guerrero, director de construcción; Juan Antonio Giral, director de diseño de obras civiles; Enrique Baker, subdirector de estructuras e ingeniería; Juan Carlos Ramos, residente de obra; Ricardo Pérez, supervisor de seguridad estructural; Fernando Amezcua, director de supervisión de obra, y Fernando Ramiro, coordinador de supervisión de obra.
Son 8 de los 10 ex funcionarios que la Fiscalía General de Justicia (FGJ) acusó por presuntas irregularidades en el diseño y construcción de la «Línea Dorada», que colapsó el 3 de mayo de 2021.
Para agosto se difirió la audiencia para los dos ex funcionarios restantes: Guillermo Alcázar, director responsable de obra, quien comprobó ausencia por Covid-19, y Héctor Rosas, quien fue subdirector de obra civil, y que alegó cambios en su equipo de defensa.
Teófilo Benítez, abogado de las víctimas que no han aceptado acuerdos reparatorios, y Gabriel Regino, defensor de cinco acusados, cuestionaron que la Fiscalía no ha efectuado una investigación contra Florencia Serranía, ex directora del Metro, así como contra las empresas responsables de su diseño y construcción, como ICA y Carso.
«Hay dos elefantes en la sala, que son ICA, la responsable del diseño y Carso, que es la de la construcción, y ambas empresas no están siendo acusadas», reprochó Regino.