La seguridad y calidad del agua, la inversión en infraestructura y la financiación adecuada emergen como áreas críticas que requieren atención inmediata por parte de MIAA, por lo que la ciudadanía espera respuestas y acciones concretas para asegurar un suministro seguro y confiable en el futuro, estableció la presidenta del Colegio de Economistas, Dafne Gissel Viramontes Ornelas.
En una conferencia de prensa, la especialista consideró que entre los desafíos inmediatos se encuentra la presencia de altos niveles de arsénico en el agua potable de Aguascalientes, que superan los límites establecidos por la normativa nacional.
Asimismo, subrayó la necesidad de invertir en la red de conexión entre los pozos para garantizar la continuidad del servicio incluso en caso de problemas en algún pozo específico. Además, resaltó la urgencia de mejorar la gestión del agua residual para reducir el desperdicio en este proceso. También hizo hincapié en las pérdidas significativas de agua durante el proceso de suministro debido a tuberías obsoletas y falta de inversión en infraestructura.
En cuanto al financiamiento de MIAA, indicó que la transición requeriría recursos considerables y mencionó tres posibles fuentes: aumentar las tarifas para los usuarios, endeudarse o establecer un impuesto específico. Sin embargo, señaló que, sin importar la fuente de financiamiento, en última instancia, los ciudadanos serían los que pagarían, ya sea a través de tarifas más altas, impuestos adicionales o el pago de deudas a largo plazo. En este contexto, planteó un desafío fundamental para las autoridades: garantizar que los beneficios del MIAA superen los costos adicionales que inevitablemente recaerán sobre la ciudadanía.
En relación con la preocupación sobre un posible endeudamiento, Viramontes Ornelas expresó su inquietud y afirmó que, si bien la ciudadanía podría estar dispuesta a pagar tarifas más altas por un servicio de calidad, esto sólo sería aceptable si el agua suministrada fuera potable y el servicio fuera confiable.