Al momento de una aprehensión, los policías deben estar capacitados para saber cómo actuar y evitar en todo momento rebasar los límites que establece la ley, lo cual evitará verse inmiscuidos en problemas legales que en ocasiones los lleva ante un juez y termina con la pérdida del empleo.

A la denuncia que presentó un joven el domingo pasado en una estación de radio, por los daños que causaron unos uniformados a su hogar, al perseguir a un amigo que huía acusado de andar “patinado” en la vía pública, se agrega el video que se difunde a nivel nacional desde el 25 de junio pasado, en donde se aprecia a varios policías que tienen sometida a una persona y un civil lo golpea con una vara, mientras que unas mujeres le gritan: “Tú no, tú no estás trabajando, tú estás tomando”.

Aunque el reportero que recibió la queja el domingo le dio todo el tiempo necesario para que el afectado narrara lo ocurrido, al final dijo que habría que conocer cuál es el parte de los agresores, para ello, Pablo Godínez, titular de Seguridad Pública Municipal, se comprometió a que ayer iniciaría las investigaciones correspondientes, y de encontrar pruebas de algo indebido, se aplicarían los correctivos necesarios.

En cuanto al video que en junio se presentó en redes sociales y que luego pasó a canales de televisión de paga, Godínez Hernández no ha señalado si se llevó a cabo alguna indagatoria, no obstante las imágenes muestran la situación en que se encontraba el detenido y cómo era golpeado con un garrote, que aun cuando estaba de civil, se infiere que el individuo era policía a partir de lo que decía la mujer que pedía que no interviniera.

El delito que haya cometido, aún siendo grave, no era motivo para que los elementos actuaran en esas condiciones, ya que su obligación debía ser que una vez detenido, lo llevaran ante la instancia competente.

El 4 de junio, Pablo Godínez reconoció que en ocasiones es necesario que los elementos preventivos usen la fuerza para meter en cintura a quienes delinquen o cometen faltas administrativas, por lo que “todo personal que entra en una riña o detiene a un delincuente, muchas de las veces tiene que hacer uso de la fuerza necesaria para poderlo hacer, pero tenemos que estar conscientes de que luego se emplea más, porque un delincuente no se deja agarrar así tan fácil, corre, tira golpes, hace todo, por eso se utiliza la fuerza necesaria para poder someterlo”.

Sostuvo que como servidores públicos están expuestos a todo tipo de denuncias y que la Comisión de Derechos Humanos “se les vaya a la yugular”; en todo caso, lo que debe hacer ese organismo “es recibir y hacer un análisis de la queja, porque todos los ciudadanos podemos irnos a quejar, pero en la instancia deben hacer realmente una investigación acorde a lo que el denunciante les está diciendo, comprobar la veracidad, y si se debe seguir más adelante, hacerlo”.

El secretario de Seguridad Pública indicó que en lo que va del año se han presentado cerca de 30 quejas en contra de esas actitudes, aunque “no en todos los casos procede” al comprobarse que no hubo delito, por lo que se cancela el expediente.

Por su parte, el secretario del Ayuntamiento, Manuel Cortina Reynoso, afirmó que hay entre seis y ocho quejas por semana, 30 en promedio al mes y cerca de tres mil detenidos al año, por lo tanto “no se me hace que sea algo escandaloso” y no se puede hablar de que se ha recrudecido la violencia policiaca como señalan en Derechos Humanos. Las imputaciones que se le hacen a los elementos son por abuso de autoridad, sobornos y extralimitación en las actuaciones policiales y de vialidad. De las quejas que presentan los ciudadanos, la Comisión de Asuntos Internos de seguridad pública tarda tres meses en desahogar una denuncia, y de las 360 acusaciones que reciben por año, sólo hay dos o tres policías que son dados de baja, lo que procede cuando un detenido es maltratado a golpes, lo que se considera como “falta grave, pero no un delito”.

Lo único real es que podría aceptarse -y sólo en ciertos casos- el uso de la fuerza, pero bajo ninguna circunstancia el abuso, que es lo que se le recrimina a los policías, aun cuando Manuel Cortina sostenga que por la mala actitud de alguno se hable mal de toda la corporación.

ARROPAR A LOS JÓVENES

Antes de cada elección constitucional se conoce el número de nuevos ciudadanos, que son los que cumplieron 18 años y que una vez concretado el trámite obtienen la credencial de elector que les da derecho a votar; sin embargo, la mayoría de ellos no lo hace por la sencilla razón de que resultan ajenos a los políticos y a los partidos.

En los últimos comicios, tanto locales como federales, el promedio de votantes ha sido similar, lo que cabría preguntar: ¿Dónde están los recién ingresados al Padrón Electoral?, ¿qué razones motivan el que no les atraiga ser parte de la fiesta cívica?

Habrá quien diga que en la etapa juvenil es costumbre ser rebelde contra lo establecido, lo que resulta una posición simplista, porque si eso fuera cierto, entonces no estudiarían ni trabajarían, más bien su alejamiento se debe a que no encuentran algo “fresco” en los partidos y en el discurso político, además, cuando se incorporan a un organismo se les minimiza y a lo más que se llega es a pedirles que hagan alguna labor intrascendente o mandarlos a los cruceros para que agiten banderolas y hagan pegas en los vehículos.

Asegura el presidente del Partido Revolucionario Institucional, Francisco Guel Saldívar, que “el PRI es un partido comprometido con las nuevas generaciones, y en los hechos, es el organismo político que naturalmente otorga mayores espacios a la juventud”, lo que tal vez se dé con algunos, porque, valga reiterarlo, no se mostró en las urnas durante las elecciones recientes.

Lo extraño es que a nivel nacional sí hubo mayor participación de jóvenes y que un 20% del total de los que votaron por el PRI el 7 de junio nunca habían votado por el tricolor, por lo que algo tiene que hacerse aquí para encontrar el motivo.

Ciertamente, el PRI tiene en sus documentos básicos combatir la discriminación, la marginación y la exclusión social de la juventud, y que tengan plenos derechos políticos y civiles, pero mientras esto no “aterrice” en la vida diaria seguirá siendo un ideal, un proyecto que la mayoría de los jóvenes aguascalentenses no perciben.

En la reunión que sostuvo el presidente Enrique Peña Nieto el jueves 25 de junio, con miembros de su gabinete legal y ampliado, fue muy claro al citar que para 2018, alrededor de 14 millones de jóvenes votarán por primera vez en la elección presidencial, a lo que el columnista de El Universal, Ciro Gómez Leyva, agregó que “unos 28 millones en el padrón tendrán menos de 27 años, o que unos 39 millones tendrán menos de 32 años”, por lo que considera que en unos comicios que podrían ganarse con 15 ó 16 millones de votos, los jóvenes y los muy jóvenes “serían los grandes electores”.

Son datos que deben tomarse en cuenta, y guardadas las proporciones, aplicar lo que corresponda en Aguascalientes para el año próximo, teniéndose presente que quienes tengan en junio entre 18 y 32 años pueden decidir la gubernatura, las once alcaldías y las veintisiete diputaciones. Así de simple puede ser el resultado.

CUIDADO TRIVIAL

Dicen que “mal de muchos, mal de…tarugos”, por lo que si en otras partes del país las lluvias han dejado el pavimento con hoyos de todos tamaños, no hay por qué asustarse que en Aguascalientes también se registre este “fenómeno”, lo que es una manera burda de evadir la obligación de tener las calles y carreteras como mesas de billar. El caso más dramático se da a la salida a Calvillo, porque según la autoridad competente no hay recursos para darle una manita de gato, lo cual ha provocado varios accidentes y que serán más conforme avancen las semanas.

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