Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El IMSS pagó en 2018 a cinco empresas 415 millones 382 mil pesos por el arrendamiento de 816 ambulancias, servicio que se proporcionó con unidades en mal estado, sin camillas, sin sirenas o sin luces, reportó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
De acuerdo con una auditoría incluida en la segunda entrega de la revisión a la Cuenta Pública de 2018, de las 816 unidades arrendadas, 279 exhibieron una clasificación distinta a la establecida para ambulancias, así como tarjetas de circulación vencidas.
Además, 364 unidades no contaban con placas de ambulancia y 138 presentaron tarjeta de circulación vencida.
La ASF inspeccionó físicamente 99 ambulancias y todas presentaron deficiencias, como no contar con llantas de refacción, extintores vacíos o caducos y carencia de base de camilla móvil. Algunas ni siquiera contaban con camilla.
También presentaron golpes, rayones y mal estado de la carrocería, así como parabrisas rotos, faros fundidos, llantas lisas, sirenas sin funcionar y cinturones de seguridad en mal estado.
Además, las ambulancias que se enviaron a taller para ser arregladas no fueron sustituidas por otras unidades y, tras una supuesta reparación, algunas volvieron a operar con las mismas fallas.
La Auditoría Superior revisó los siete contratos plurianuales -cinco adjudicados de manera directa y dos por licitación pública- que desde 2014 suscribió el IMSS para la renta de ambulancias y detectó que las unidades que se recibieron en 2015, 2016 y 2017 no cumplían en su totalidad con los términos y condiciones de entrega establecidos en los contratos.
Por ejemplo, recibió unidades sin póliza de seguro, sin manual de mantenimiento y sin cables pasa corriente; de varias ambulancias no se indicó el kilometraje al momento de su entrega, otras presentaban daños o incumplieron con las especificaciones técnicas de la caseta camper.
A pesar de que una cláusula del contrato establece que los vehículos deberán ser cambiados al alcanzar 300 mil kilómetros de recorrido, las 16 ambulancias que en 2018 llegaron a esa cifra no fueron sustituidas.
Por otra parte, aunque dos proveedores incumplieron con el servicio de mantenimiento y reparación, el IMSS omitió aplicarles deducciones por 27 millones 891 mil pesos.
La ASF indicó que esto se comunicó al Órgano Interno de Control del IMSS y recordó que ya había reportado anomalías en este servicio desde 2015, pero se han omitido penalizaciones a los proveedores.
El Seguro Social decidió arrendar ambulancias con el argumento de que así brindaría mejores condiciones de seguridad y atención en los traslados de los pacientes y aseveró que con estas acciones generaba ahorros, ya que disminuyeron los gastos de mantenimiento preventivo y correctivo, de pólizas de seguro y administrativos.
Sin embargo, la ASF afirmó que los supuestos ahorros se han traducido en un servicio deficiente para los derechohabientes.