Dafne Gissel Viramontes Ornelas, presidenta del Colegio de Economistas de Aguascalientes, destacó la necesidad urgente de una reforma fiscal para afrontar las restricciones financieras que enfrentará el próximo gobierno federal. Señaló que el margen de maniobra financiero será extremadamente limitado, independientemente del resultado electoral, debido a compromisos preexistentes relacionados con pagos y gastos.
Uno de los principales temas abordados fue el crecimiento económico proyectado para 2025, que se estima entre el 2% y el 3%. Sin embargo, las previsiones internacionales sugieren un techo de aproximadamente el 2%. Esta discrepancia podría provocar problemas financieros si el crecimiento no cumple con las expectativas, resultando en un déficit presupuestario y un incremento en la deuda pública.
En relación con la inflación, se espera que alcance el 3.3% para 2025, lo cual podría influir en las decisiones de política monetaria del Banco de México. Además, se anticipa un escenario más moderado para el tipo de cambio y el precio del petróleo mexicano, factores que podrían impactar la estabilidad económica.
Viramontes Ornelas también mencionó que el déficit presupuestario, que ha aumentado en años recientes, se busca reducir a la mitad para 2025. Este objetivo plantea desafíos significativos debido al estancamiento de los ingresos públicos. En cuanto al gasto, se espera una reducción del 8.8%, aunque se mantendrá el enfoque en programas sociales y obras de infraestructura, lo que implica la necesidad de mayor eficiencia en el gasto público y posibles recortes en otras áreas.
Finalmente, subrayó que la ausencia de una reforma fiscal clara y la dependencia de la recaudación podrían agravar la situación, lo que resultaría en una mayor presión fiscal sobre los contribuyentes existentes sin una expansión de la base tributaria.