Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Trabajadores del Hospital “General Macedonio Benítez Fuentes”, en Juchitán, Oaxaca, acusaron a directivos y al sindicato de obligarlos a atender pacientes con Covid-19 sin las medidas de protección necesarias.

El 1 de junio fueron suspendidas las actividades en el hospital tras un brote de Covid-19 en 14 trabajadores, incluido el director del nosocomio, Juan Manuel Cruz.

Derivado de esto más de 300 médicos y enfermeras se aislaron en sus casas.

No obstante, para impedir la suspensión de servicios, autoridades de la Jurisdicción Sanitaria 2 que representan a los Servicios de Salud de Oaxaca acordaron la realización de pruebas rápidas y la sanitización de todo el hospital.

Sin embargo, los trabajadores acusaron que el brote de coronavirus se debió a que no existen filtros antibacterianos en el aire acondicionado, por lo que el área Covid-19 contaminó a otras.

“Sólo dicen que sanitizaron el hospital, pero lo más importante, la colocación de filtros antibacterianos en los climas no lo han hecho, la Unidad de Paquete York (de aire acondicionado) del área Covid comparte pasillo de quirófano con la Unidad de Cuidados Intensivos, lo que provocará otra vez un gran número de contagios”, dijo un trabajador a Grupo REFORMA.

De acuerdo con los inconformes, los Servicios de Salud del Estado y el sindicato llamaron a los trabajadores a regresar a sus labores para la siguiente semana, con la garantía de que el nosocomio será sanitizado y fumigado.

“En el área de pediatría se han reportado fallecimientos de neonatos por el aire contaminado, un médico salió contagiado sin estar en el área de Covid por el aire contaminado, sería una imprudencia regresar a laborar sin la instalación de filtros en el aire y la realización de pruebas al personal”, alertaron.

De acuerdo con la Jurisdicción Sanitaria del Istmo, en la región se han reportado 64 defunciones por Covid-19 y alrededor de 400 casos positivos.

El hospital fue reconstruido por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) tras el sismo de 2017 y entregado en abril de 2019.

La dirigente sindical del Hospital Yolanda Sánchez ha urgido una auditoría de los trabajos realizados por Sedena tras señalar que existen constantes fallas en la energía eléctrica, en los elevadores y no cuenta con planta de tratamiento de aguas negras.