Isabella González
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Diplomáticos y ex funcionarios de Relaciones Exteriores consideraron que es necesario que el Presidente Andrés Manuel López Obrador encabece una política de Estado ante el regreso de México al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

En un foro virtual organizado por el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), el Embajador Miguel Ruiz Cabañas afirmó que al ocupar un asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, México va a tener que tomar postura en temas polémicos de política exterior, entre los cuales hay algunos, como el caso de Venezuela, en los que hasta ahora se ha mantenido al margen.

“La vuelta de México al Consejo de Seguridad exige una política de Estado encabezada por el Ejecutivo, pero con la participación del Congreso”, sostuvo.

Señaló además que México tiene que llevar una agenda propia con temas que tradicionalmente no se habían tratado en el Consejo, como, por ejemplo, las pandemias, el tráfico ilícito de armas, ciberseguridad, hambrunas.

“La agenda de México además debe tener un enfoque preventivo para evitar conflictos”, expuso el ex subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

El diplomático de carrera aseguró que México tiene un enorme prestigio en los foros multilaterales, el cual se ha ganado después de muchas décadas, y debe de continuar defendiendo la paz.

“Somos una nación pacífica y debemos de abogar por un mundo de reglas”, sentenció.

Olga Pellicer, ex representante de México ante las Naciones Unidas, destacó que el Gobierno decidió continuar con la candidatura para el Consejo de Seguridad a pesar de que para el Presidente Andrés Manuel López Obrador el multilateralismo no es una prioridad.

“En este momento estamos atravesando un proceso de debilitamiento muy claro de la Cancillería mexicana. Con la austeridad, con el presupuesto que se tiene, no creo que se puedan llevar a cabo muchas funciones diplomáticas, como, por ejemplo, el lobby para la elección de Jesús Seade a la Organización Mundial de Comercio”, señaló.

La diplomática de carrera aseguró que es muy distinta la política exterior del nuevo Gobierno.

“Al Presidente no le interesa, no es un misterio, lo ha declarado, y eso se ha reflejado en una cantidad de incertidumbre de cuáles son las atribuciones del Canciller”, manifestó.

Vanessa Rubio, ex subsecretaria para América Latina y el Caribe de la Cancillería, dijo que sin duda el lugar de México en el Consejo de Seguridad de la ONU tiene que asumirse como un compromiso del Estado mexicano, pero lo más importante es el liderazgo del Jefe del Ejecutivo.

“¿Cómo México va a ser el abanderado y el promotor de las reglas en el mundo si al interior hemos cambiado muchas de las reglas?”, cuestionó la senadora priista.

“Sí necesitamos niveles de coherencia con respecto de lo que vamos a hacer y defender a nivel mundial, con lo que tenemos dentro”, agregó.