Diana Gante
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Los precios de las gasolinas siguen aumentando y con ello el requerimiento de mayores estímulos fiscales, que tan sólo de una semana a otra registraron incrementos de hasta un 25.9 por ciento.
Aunque se ha advertido que el estímulo fiscal impacta en las finanzas públicas, especialistas señalan que es preferible mantenerlo y contener una mayor inflación que dispare los precios de todos los productos y servicios.
De acuerdo con lo publicado ayer en el Diario Oficial de la Federación (DOF), para la próxima semana se mantendrá el subsidio del 100 por ciento del IEPS para las gasolinas y el diésel, y los estímulos complementarios, que se acreditan con la deducción de ISR e IVA, y que significan un descuento adicional de impuestos, aumentarán.
Alicia Zazueta, directora general de eServices, explicó que ante la situación económica que vive el País es necesario sostener el estímulo.
«Hay que sostener el estímulo fiscal para cuidar la inflación porque entonces sería perjudicial para todos los mexicanos; esa estrategia fiscal que manifestó el Gobierno federal está muy bien porque en otros países como en Estados Unidos, por ejemplo, la inflación se fue por los cielos.
«Si no tuviéramos ese estímulo fiscal, aparte de que los precios estarían arriba de los 34 o 35 pesos, tendríamos una inflación muy alta y eso afectaría ahora sí a todos los sectores como la canasta básica, la transportación, entre otros», aseveró.
Durante su conferencia de ayer, el Presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró que se garantizará el subsidio a las gasolinas hasta fin de año.
«Todo el año está garantizado, no tenemos problema, porque en el balance nos alcanza para mantener la gasolina sin aumento, el diésel sin aumento», apuntó el Mandatario.
Al respecto, Zazueta confió en que el Gobierno federal tenga una estrategia para recuperar el monto destinado a los subsidios.
«No sabemos hasta donde el Gobierno federal puede soportar esta situación; sin embargo, el Ejecutivo ha manifestado que los precios no van a subir y que de alguna manera se va a compensar con el remanente de la venta de petróleo que exportan», agregó la especialista.
Andrés Gutiérrez, presidente de la Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (Ampes), coincidió en que mantener el estímulo es positivo.
«A título personal, creo que realmente es una buena estrategia porque si tú subes el precio masivamente, la inflación va a subir más; además, en el sector gasolinero si el precio sube, el gasolinero vende menos y también la proveeduría, que es nuestro caso.
«Como proveedores nos conviene que siga el estímulo», señaló.

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