Alejandro Montiel
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En mensaje donde presentó a su fuerza de coronavirus, el virtual Presidente electo de EU, Joe Biden, urgió al uso generalizado de cubrebocas y pidió no considerarla un gesto político.

“Esta elección terminó”, dijo Biden. “Es hora de terminar la politización de medidas básicas como el uso de cubrebocas y el distanciamiento social”, señaló.

Biden aplaudió el lunes la noticia sobre una prometedora vacuna contra el coronavirus de la empresa Pfizer, pero advirtió que los estadounidenses deben ser agresivos con el uso de cubrebocas y el distanciamiento social a medida que las infecciones continúan aumentando en todo el país.

“Sabemos que lo más importante que debemos hacer para detener el Covid es usar una mascarilla. Los Centros para el Control de Enfermedades han advertido que para el futuro previsible los cubrebocas son el arma más potente contra el virus”.

“No importa tu partido, tu punto de vista, podemos salvar miles de vidas con ella”, dijo. “Un cubrebocas no es un gesto político”.

Este lunes, Biden anunció a los miembros del equipo encargado de responder a la crisis del coronavirus. El grupo incluye médicos y científicos que han trabajado en otros gobiernos, muchos de ellos expertos en salud pública, vacunas y enfermedades infecciosas.

El grupo lo encabezan el exdirector de salud pública Vivek Murthy; el extitular de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus iniciales en inglés), David Kessler, y la doctora Marcella Nunez-Smith, profesora e investigadora de la Universidad de Yale.

También destaca la presencia de Rick Bright, experto en vacunas y ex jefe de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado.

Bright denunció que fue relegado a un puesto menor porque resistió la presión política para permitir el uso de hidroxicloroquina, un medicamento contra la malaria promovido por el Presidente Donald Trump como tratamiento para Covid-19.

Estados Unidos registra una media de más de 100 mil contagios al día y bate a menudo sus récords de casos diarios. Los hospitales de varios estados se están quedando sin espacio y sin personal, y la cifra de muertos está disparada.