La cinta abre con una noción que encontré fascinante: ¿Qué significa para un mundo gobernado por la magia, donde pululan todo tipo de criaturas y seres fantásticos, abandonar su individualidad y la senda mística que conforma su cotidiano por ver mejor la tele o clavar su mirada en las diminutas pantallas que escupen mensajes por Whatsapp o Facebook? Esta es la premisa con que abre “Unidos”, la nueva producción de los estudios PIXAR y Disney, la cual ofrece un sinnúmero de posibilidades reflexivas y analíticas sobre el estado de la cultura moderna gobernada por los dispositivos electrónicos que moldean la percepción de la población global unificando su perspectiva mediante memes y videos de gatos.

Desafortunadamente esta premisa jamás se desarrolla, pues es tan solo el planteamiento para justificar el estado urbano y tecnológico en que se encuentra un mundo paralelo al nuestro donde elfos, duendes, troles (los verdes y gigantes, no los que asolan internet con su mentecatería) y centauros, entre otros, llevan una vida como dicta el capitalismo yanqui con trabajos mundanos, comunidades suburbanas estándar, vehículos de combustión interna y demás obsequios de la modernidad (espero algún día surja en algún lugar la película que este filme promete al inicio). Aun así, esto sigue siendo una cinta de PIXAR, por lo que la historia se trabaja con ahínco y gusto mediante sus acostumbrados recursos narrativos que conforman el ethos de la casa y que, para su fortuna, continúan funcionando. En el caso concreto de esta película, tenemos a dos hermanos elfos, uno adolescente llamado Ian, delgado, retraído, incapaz de generar relaciones interpersonales funcionales con sus compañeros de la prepa donde estudia y la voz protagónica. Por otro lado su consanguíneo Barley es lo contrario, de constitución robusta, vigoroso, locuaz y gran admirador de la antigua magia perdida, afición que cultiva coleccionando tarjetas de juegos de rol que, asevera, están basadas en los seres y actos fantásticos de antaño. Ambos viven con su madre Laurel, quien enfrenta junto con sus hijos la pérdida de su esposo, quien falleció años atrás, por una enfermedad terminal indeterminada. Su ausencia ha socavado el espíritu de Ian, quien sueña con saber más de su progenitor y haberlo conocido aunque fuera un poco, pues feneció antes de que él naciera. Mas su sueño pudiera hacerse realidad, ya que en su cumpleaños número 16 recibe la herencia de su padre: un báculo mágico facultado para traerlo a la vida por un día completo. Desafortunadamente el hechizo falla y tan solo logra conjurar de la cintura para abajo, lo que impele a los hermanos y a su medio papá a emprender un viaje a instancias de Barley en pos de una piedra mística capaz de completar el sortilegio y poder pasar aunque sea un momento más con su progenitor.

La estructura de la cinta es, como se escribió arriba, básica en el molde de PIXAR para fabricar historias: una roadmovie con una pareja dispareja (ahora con el añadido de la mitad de un personaje que los obliga a emplear tácticas y dinámicas que me recordaron al clásico de culto ochentero “Weekend At Bernie’s”) que aprenderá sobre sí mismos y a estrechar sus lazos afectivos mediante una serie de aventuras que, en este caso y ad hoc al contexto de la gesta heroica estilo medieval / fantástica, cumplirá también con la base argumental del acostumbrado “viaje del héroe” por todos conocido para ver como los protagonistas no solo evolucionan a nivel afectivo y emocional, sino también en carácter. Afortunadamente la cinta es dirigida por el eficaz Dan Scanlon (“MonstersUniversity”), quien le ha dado a este relato momentos de bastante suficiencia humorística (en este rubro, los personajes de apoyo brillan, en particular una fabulosa mantícora que abandona su rutina como empresaria de restaurante familiar para recuperar su esencia mitológica forjando en el proceso un lazo amistoso con la madre de los chicos) como dramática, lo que era de esperarse desde que una figura afectiva tan importante como el padre está ausente, desembocando en un lacrimógeno pero muy honesto clímax.

“Unidos” es efectiva, aún con sus pecadillos de reiteración narrativa propias de PIXAR, pero logra lanzar su eficaz y jocos hechizo a la audiencia de todas las edades.

Coreo: corte-yqueda@hotmail.com