Todos los años el Super Bowl es un suceso gigantesco que envuelve a miles de personas que no solo viven el partido, sino que viven toda la previa a lo largo de la semana. La fiesta comienza el domingo previo con el Pro Bowl para después tener una especie de expo del juego más importante de la temporada con entrevistas, actividades, juegos y hasta ventas masivas con toda la mercancía de los protagonistas. Todo eso ha quedado en el olvido este año por la pandemia que dejó sin chances a la NFL de poder llevar a cabo todo lo que engloba el Super Bowl.
Y es que la semana ya comenzó de diferente manera. Los equipos suelen llegar a la sede del Super Bowl una semana antes del partido, ahora los Chiefs llegarán hasta dos o tres días antes mientras que los Bucs al jugar en casa se encuentran ya en la ciudad. El primer golpe ha sido las conferencias de prensa que se han tenido que realizar de forma virtual en lugar de los espectáculos que se hacen año con año y que ponen hasta cara a cara a varios de los jugadores más importantes de cada equipo.
En la asistencia también habrá un golpe fuerte, ya que solo habrá una capacidad 25 mil personas que será la menor en la historia de este partido. El show de medio tiempo también tendrá un cambio importante sobre todo en la gente implicada que se verá hasta este domingo cuando suceda. Tanto Chiefs como Buccaneers todavía tienen que pasar el proceso de COVID-19 para verificar que todos los jugadores estén en aptas condiciones para jugar. En resumidas cuentas, será un previo totalmente diferente rumbo al Super Bowl LV del que se está acostumbrado.