Mariana Torres Ruiz

1945, un hito en la historia del siglo XX. Muere Ana Frank, Jean Paul Sartre pronuncia la primera conferencia que da principio al movimiento existencialista, nuestro país ingresa a la Organización de las Naciones Unidas, termina la terrible Segunda Guerra Mundial y, entre muchas otras cosas, es publicada una de las novelas icónicas más importantes del inglés George Orwell: “Rebelión en la granja”.

Este libro es un manifiesto y una dura crítica a las dictaduras que tuvieron efervescencia después de la revolución en Rusia, particularmente encarnadas en la figura de Stalin, un hombre que, aparentemente, buscaba terminar con los privilegios y las desigualdades de aquel país y que acabó convirtiéndose en verdugo de su propio pueblo. En esta historia, Napoleón, un cerdo que asume el liderazgo de los animales, a partir de traicionar a su colega Snowball, nos deja ver esta terrible necesidad del culto a la personalidad, la censura que esto conlleva y la eterna ambición por mantener el poder a cualquier precio.

La alegoría que hace Orwell en su novela es extraordinaria, los animales representan a los distintos sectores e intereses que conforman a una sociedad, por ejemplo, el caballo joven “Boxer” es toda la fuerza de los trabajadores que se dedican en cuerpo y alma a sacar adelante a su comunidad, no cuestionan, apenas saben lo necesario, pero son leales a sus principios. “Mínimus”, el gallo intelectual que busca, a como dé lugar, servir al régimen y quedar bien con él pues no está dispuesto a arriesgar su vida por nadie. “Clover”, la yegua madura, es el universo de las mujeres que alientan, que creen, que guardan la esperanza porque confían en que hay algo más grande ajeno a este mundo, representa el ámbito de lo familiar y del espíritu. Así, cada especie (gato, perro, cerdos, caballos, vaca, burro y el cuervo con su mística presencia) tiene un rol que distingue los diferentes papeles que desempeñamos desde la condición social que toca asumir.

Leerla nos permite tener presente que todo el tiempo, sin importar época, lugar del mundo en el que vivimos o clase social a la que pertenecemos, estamos siempre bajo el riesgo del autoritarismo y de la corrupción que deriva de esto. Así es como “Rebelión en la granja” es un clásico al que se vuelve una y otra vez; no por nada tiene adaptaciones cinematográficas y otras miles más para ser montada en escenarios de todo el mundo.

En Aguascalientes, Teatro Boel A.C. encabezados por los creadores escénicos Berk Türk, de Turquía, y María Elena Ibarra, de Zacatecas, ha tenido las agallas para montar su versión “Rebelión” desde la gestión completamente autónoma. Menciono agallas porque, en un momento en el que los recursos para la cultura flaquean como nunca, ellos reúnen a un reparto de actores y actrices, quince en total, solventes y de distintas trayectorias (lo mismo quienes tenemos más de 30 años en escena, como quienes recién egresan de la universidad), para llevar a cabo este montaje de gran formato por el que apuestan desde sus propios recursos y saberes.

No me toca a mí hablar sobre la recepción de la obra, pero dejo aquí generosos comentarios de quienes tuvieron a bien acompañarnos en alguna de nuestras funciones.
“Muy impactante la obra Rebelión, un espejo de los tiempos políticos que estamos viviendo, de la manipulación perversa de las aspiraciones, y de cómo las necesidades de las personas son usadas. Todos los mexicanos deberían verla
Magnífica representación y actuación” Mtro. José Luis García Ruvalcaba. Miembro fundador de TICCIH México (The International Committee for the Conservation of Industrial Heritage).

“Tuve la oportunidad de ver la puesta en escena Rebelión, y debo decir que me impactó. No sólo por la vigencia de su tema, que trata de cómo el poder absoluto corrompe todo; sino por las actuaciones que son fantásticas. Ver a este grupo de actores prestar su cuerpo y convertirse en animales con características humanas, como espectador te hace adentrarte en esa granja de ambiente lúgubre y que acaba por estrujarte el alma. El trazo escénico y las caracterizaciones son impecables.
Es una obra fuerte y a la vez conmovedora, donde hasta la poesía se asoma. Sólo puedo decir que este montaje logra con creces despertar nuestros sentidos y nuestras emociones, y que a fin de cuentas esto es lo que el arte provoca en los seres humanos y, con esta calidad, aún más. Ojalá Aguascalientes siga presentando este nivel de teatro y, nosotros como espectadores, lo agradezcamos asistiendo”. Mtra. Rocío González Revillas. Docente jubilada.

“Qué magnífica obra teatral, a mi juicio superior a la novela original de Orwell. Soberbia la puesta en escena, la plasticidad lograda plenamente en cada escena, en cada diálogo. La iluminación espléndida, el diseño sonoro muy bien, la escenografía que sólo sugiere y la mecánica corporal está logradísima”. Mtro. Ricardo Orozco Castellanos. Escritor e integrante de la Corresponsalía del Seminario de Cultura Mexicana.

En esta puesta en escena participan: en la dirección, Berk Türk; en la adaptación del texto, María Elena Ibarra; en la asistencia técnica, Salma González de Sant; en escena Beto Béjar, Arturo Esquivel, Octavio Velasco, Sergio “Pelopincho” Figueroa, Ricardo L. Miranda, Julio Montes Galicia, Andrea Moreno, Ruth Gómez, Julio Cervantes, Rebeca Banda, Gabriela Elías, Librado Jiménez, Eduardo Osorio «Rojo», Francisco Hafid Rogero y quien esto escribe; toda la producción corre a cargo de Teatro Boel A.C.

“En tiempos donde nadie escucha a nadie/en tiempos donde todos contra todos/en tiempos egoístas y mezquinos/en tiempos donde siempre estamos solos”, dice Fito Páez, nosotros ponemos sobre las tablas esta obra de teatro que responde a un interés genuino por conectar con el público y, quizá, colocarle una perspectiva distinta sobre los vericuetos de la complejidad humana.

Así que, estimado lector, estimada lectora, no me resta más que convidarlo a la breve temporada que tendremos del 16 al 19 de mayo en el majestuoso Teatro Morelos con funciones a las 19 h. Un trabajo cien por ciento hidrocálido, hecho desde nuestros rebeldes corazones.