Jesús Alejandro Aizpuru Zacarías

 

Cada vez es más compleja la problemática de las sociedades, y por ende de los gobiernos. En ocasiones los entes gubernamentales atienden las problemáticas sociales sin tener una idea clara de cuáles son las causas que originan dichos problemas, y solo buscan controlarlos mediante acciones superficiales sin atender el fondo del asunto; en otras ocasiones, realizan acciones improvisadas y sin visión a largo plazo, lo cual resulta aun más grave; sin embargo, cuando una administración se conduce con ideas claras del cómo y a donde se quiere llegar, y se implementan políticas públicas transversales, el resultado no puede ser otro más que el éxito.

Cuando existe un grado de coordinación interadministrativo, y existen sinergias en un gobierno, existe transversalidad, es decir, las políticas públicas se cruzan en dirección perpendicular y a su vez, permean a otras, incidiendo así, en el conjunto de la maquinaria del actuar gubernamental, y por ende, generando un cambio institucional.

Claro ejemplo de esto, son varios de los proyectos y políticas públicas, que en base a una visión estratégica y de conjunto, se implementaron durante la gestión municipal de la Lic. Lorena Martínez Rodríguez <hoy Procuradora Federal del Consumidor> encaminadas a generar formas de armonización cívica, cultural, social y de género, fomentando la reconstrucción del tejido social.

Esta visión, ha sido reconocida por el Subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián, quien ha manifestado que Aguascalientes ha sido pieza importante para confeccionar proyectos de integración social en beneficio del país; tal es el caso de la “Línea Verde”, medianteel cual se puso en marcha un programa integral de prevención y recuperación de espacios públicos, donde anteriormente se habían identificado focos de violencia. Este programa, ha sido tomado como base a nivel nacional para la formulación de políticas públicas transversales encaminadas a prevenir y reducir los índices de violencia, y alejar a los jóvenes de la delincuencia <actualmente Aguascalientes ocupa el segundo lugar nacional con menor índice de homicidios dolosos>.

El alto grado de violencia a la que son sometidos día a día los jóvenes, ya sea en sus hogares, escuelas y entornos comunitarios, afecta de manera directa su desarrollo, es por ello, que al atender las causas mediante acciones para cambiar el entrono social, brindar espacios públicos dignos y fomentando la sana convivencia, es posible reducir los índices de violencia; recordemos que la inseguridad no solo se combate con más patrullas y mejor armamento, por el contrario, un entorno de violencia solo generará mayor violencia, razón por la cual la tarea de prevención mediante la aplicación de políticas transversales que atiendan las necesidades de la población de forma integral serán la mejor solución para combatir la inseguridad.

Sin duda el reconocimiento nacional e internacional de este tipo de políticas es importante, sin embargo, el mayor reconocimiento de estos proyectos es el social, puesto que es precisamente la sociedad quien día con día disfruta de estas obras, y constatan los beneficios sociales, pero sobre todo ven en ellas una oportunidad de desarrollo dentro del ámbito de la legalidad y fuera de la delincuencia.

La tarea es ardua. Esperemos que en Aguascalientes continúen implementándose mecanismos de recomposición social, inclusión y participación ciudadana que se vean reflejados en el desarrollo humano de la población; y que proyectos tan ambiciosos como la “Línea Verde” se sigan replicando a lo largo del territorio nacional, puesto que solo atendiendo la problemática social desde un punto de vista multidisciplinario se lograrán beneficios tangibles para el país.

Quiero agradecer a todos los que amablemente leen mi columna. Los espero una vez más el próximo miércoles.