Esta imagen se repite de manera recurrente en diversas colonias y fraccionamientos del municipio capitalino; casetas telefónicas inservibles que se han vuelto un estorbo para los transeúntes y que al mismo tiempo deterioran la imagen urbana. La popularización de la telefonía celular aceleró el desuso de estos aparatos que en su momento eran activados con tarjetas de prepago. Ahora, no tiene sentido conservar estos aparatos en la ciudad y la autoridades competentes deberán de hacer lo propio para retirarlos de la vía pública.