Luego de que en días pasados la Suprema Corte de Justicia de la Nación despenalizó la cannabis, permitiendo su uso para fines lúdicos, académicos, historiadores y expertos en la atención a sustancias prohibidas, expresaron sus puntos de vista sobre los diversos escenarios que implicará el permitir su consumo. Especialistas en la atención integral de la farmacodependencia, advirtieron que el consumo de marihuana es adictivo, la cual se puede convertir en puerta de ingreso para probar otras sustancias tóxicas.

El historiador Arturo Sosa, egresado del Diplomado en Políticas de Drogas del CIDE, resaltó que la decisión de los magistrados debe ser entendida y valorada como un avance, luego de que pensar en un mundo libre de drogas resulta insostenible y más aun, con una droga que desde siempre ha estado vigente. Consideró que está desvirtuada la idea de que el consumo de cannabis es el acceso principal para que sus usuarios puedan relacionar con otras sustancias, como sí lo son tabaco y alcohol.

Por lo anterior, indicó que es necesario implementar la creación de políticas públicas de carácter humanista con enfoque la salud, al señalar que la marihuana es la sustancia que menor daño causa al cerebro. “Se requiere de un modelo de cultura retirando estigmas para los consumidores, modificando el tipo de lenguaje, no porque una persona fume deja de ser persona o tener los mismos derechos”, resaltó.

Por su parte, Mario García Martínez, director del Centro de Integración Juvenil, reconoció que el consumo de marihuana actualmente, es considerado un problema, luego de que más de dos terceras partes de los usuarios de dicha sustancia, son personas de entre los 14 a los 16 años de edad, quienes corren el riesgo que en caso de no ser atendidos puedan experimentar posteriormente con otras sustancias incluso más agresivas. Agregó que el cannabis es una sustancia que provoca síndrome de tolerancia y abstinencia, por lo que resulta adictiva. Reconoció que actualmente el CIJ no ha podido habilitar un área especial para la atención con problemas relacionados con el abuso de la marihuana. “Hay cuatro categorías de usuarios, el experimental; el que usa drogas recreativamente; funcionales, los que lo hacen de manera frecuente; y al último lo que consideramos disfuncionales, que son los que tienen problemas de adicción. Hay que tomar en cuenta que en la entidad se tiene alta incidencia de muertes por tabaco incluso por encima de la media nacional”.

Finalmente, Eloy Morales Brand, jefe de Departamento de Derecho de la UAA, especialista en Derecho Penal, consideró que será fundamental conocer las reformas que deben ser atendidas sobre el particular por el Congreso de la Unión, en un plazo no mayor a los 90 días, para dimensionar lo que generaría permitir usar de manera lúdica el cannabis. Detalló que dentro del derecho esencial al libre desarrollo de la personalidad, será decisión de cada quién acceder o no a la sustancia. El especialista legal consideró que el acceso a la marihuana sin estar penado, implicaría el mismo nivel de riesgo para la comisión de delitos que por la ingesta de alcohol. “Es un trabajo cultural de fondo social, que no se va a resolver con lo que marque la ley, pero finalmente se deben de entender los derechos de otros. Es un derecho al libre desarrollo de personalidad, pero hay que comprender que se debe tratar para ello habrá que estar atentos a su reglamento”, puntualizó.