Desde muy temprana hora este domingo las calles de Aguascalientes tuvieron una sensación distinta a diferencia de todos los días del año, autoridades de la Policía Vial así como de la Guardia Sanitaria se dieron cita en las inmediaciones del Maratón Aguascalientes para ser parte de una carrera que despertó muchas opiniones a lo largo de los últimos meses. Poco a poco los corredores se fueron haciendo presentes llegando algunos con acompañantes y otros simplemente con alguna pareja de competencia.
Los equipos también se pudieron ver haciendo calentamientos con distancia sin faltar las palabras de aliento. A diferencia de otros años la afición que va para apoyar a los participantes fue menor, pero sí hubo algunos que se acercaron a presenciar el inicio de la competencia y otros que se desplazaron a lo largo del recorrido con pancartas de aliento o simplemente con el motivo de dar una voz de apoyo. En la salida se pudieron ver los cubrebocas, los círculos de color para separar a los corredores, así como las separaciones entre las distintas distancias.
Cuando se dio el disparo de salida se cumplió con la regla de tener diferencia de 4 segundos entre cada disparo que le iba dando colchón a los corredores para no pegarse mientras que los corredores de 21, 10 y 5 kilómetros tuvieron que esperar un poco para salir. Como era de esperarse a lo largo de la carrera fue imposible controlar a todos los competidores, muchos hicieron caso omiso escupiendo al suelo, quitándose el cubrebocas antes de los 3 kilómetros requeridos o sin correr en formación X estando pegados a sus compañeros de carrera, algo que era de esperarse.
Ya en el circuito esta vez no se tocó el norte de la ciudad cumpliendo un recorrido con el que los de maratón completo recorrieron en dos ocasiones. Las alegrías no faltaron con los corredores mostrando su contento al llegar a la meta y las imágenes emotivas como familias, hijos recibiendo a sus papás en la meta, personas en sillas de ruedas o de la tercera edad continuaron con la tradición de regalar esos momentos. Mientras tanto la premiación se realizó sin muchos reflectores reconociendo a los tres primeros que tras recibir sus medallas iban desalojando el área.
Los corredores recibieron su kit de participación quedándose sin el masaje post carrera o la convivencia que fueron reglas que sí se respetaron. En resumen, el Maratón se realizó cumpliendo con muchos protocolos que se planearon desde meses atrás, pero queda esa sensación extraña de que pudo haber sido mejor tomando otras alternativas. Solo el tiempo dirá que tan acertada fue esta edición del Maratón Aguascalientes que fue el único que se llevó a cabo en México.