Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En sus descansos, María, enfermera del turno nocturno, en el Centro Médico Nacional “La Raza” desinfecta guantes, goggles o caretas para volver a entrar a atender a los pacientes.
Son 12 horas seguidas las que debe usar el mismo equipo, explica.
Asegura que han llegado a dar servicio hasta a 148 pacientes en el área y que cada enfermero debe atender en cada turno a más de 7 enfermos.
Pese a la carga de trabajo deben estar alerta en todo momento. “Un descuidito nos puede arruinar la vida”, contó.
Refiere que el personal esta pendiente de los pacientes y de sus compañeros, pues entre ellos se vigilan y alertan para evitar cometer un error que derive en contagio.
“Debemos vigilar también a los pacientes, luego escupen en el suelo, o tiran sus sábanas y cuando las pisas te llevas todo el virus. Tenemos la mala costumbre de dejar la hoja del reporte en la cama del paciente y eso tampoco debe ser”, señala.
“La otra es que te cuidas de las esquinas de la cama para no rasgaste el traje y de que todo tu uniforme se cubra bien”.
Un enfermero de infectología reportó que en esta área han muerto un total de 200 pacientes.
Asimismo, trabajadores acusaron que enfrentan carencias de equipo. Refirieron que actualmente sólo hay 5 respiradores disponibles, lo que dicen, dificulta aún más su labor.