Fue una mañana distinta, desde temprana hora el movimiento en las calles marcaba otro ritmo a diferencia de lo registrado en los últimos meses. El comienzo de un nuevo ciclo lectivo presencial, obligó a padres de familia a modificar sus rutinas, agregando ahora el esfuerzo por llegar a la hora marcada a dejar puntualmente a sus pequeños en los planteles educativos en turno.

De esa manera, comenzaron a transcurrir los minutos, donde padres de familia y alumnos de manera anticipada comenzaron a formar una fila, con la intención de ingresar de manera distinta a lo que se veía hasta antes de la pandemia. En orden y uno por uno, con sana distancia, uso de cubrebocas en todo momento, así como lectura de temperatura corporal y aplicación de gel antibacterial la fila avanzaba.

En un recorrido realizado en la zona centro de la ciudad, logramos conocer la postura de los padres de familia, quienes al menos en lo escuchado, expresaban su acuerdo por retornar las clases presenciales. El señor Luis consideró que ya era necesario el regreso a clases, puesto que los niños requerían acudir para ser regularizados luego de que no todos los padres de familia tienen las habilidades para impartir conocimientos.

Por su parte, Ángelo, padre de un menor, coincidió con que las clases presenciales no podían esperar más pues el confinamiento ocasionó en lo que pudo detectar casos de estrés, por lo que acudir a los salones le vendrá bien a los pequeños, incluido a su hijo. La señora Érika expresó que a petición de su hijo es como decidió enviarlo a la escuela, luego de que las clases a distancia también requerían de un tiempo especial para el aprendizaje.

Finalmente, Cecilia Martínez, directora de la Escuela Primo Verdad, precisó que la confianza depositada por parte de los padres de familia quienes decidieron enviar a sus hijos a las clases presenciales, tendrá su recompensa; asegurando que las medidas de sanidad anti pandemia serán aplicadas en todo momento. Actualmente, las escuelas de educación básica trabajarán con horario normal, pero al 50% de su matrícula estudiantil, siendo calendarizada la asistencia de ciertos alumnos para evitar mayores riesgos.

“La participación de los padres fue increíble, han estado muy atentos. Me sorprende que una gran cantidad de padres de familia decidieran enviar a sus hijos. Ese compromiso de seguir enseñando y preservar la salud será constante”, expresó.