El regreso a clases presenciales que se dará para educación básica a partir del próximo lunes, permitirá además de regularizar la situación académica muy en particular sobre cada estudiante, identificar afectaciones emocionales luego del largo periodo de confinamiento al cual estuvieron sujetos miles de menores. Víctor Monroy Colín, jefe del Departamento de Pediatría del Hospital Miguel Hidalgo, detalló que la ventaja que se tiene actualmente sobre el comportamiento de la pandemia por COVID-19, es conocer su comportamiento y las medidas de prevención que deberán de aplicarse rigurosamente para evitar mayores riesgos.
El experto en pediatría consideró como acertada la decisión de que el modelo educativo presencial sea retomado, después de más de un año en el cual los pequeños tuvieron que aprender a distancia. Si bien la pandemia sigue causando estragos ocasionados por la variante Delta, al conocerse de menor manera los mecanismos de transmisión y las medidas de prevención hay acciones que se deben de ejecutar, como es el retorno a las escuelas.
Con la finalidad de evitar exponer la salud de los menores, los padres de familia, dijo, deberán limitarse a enviar a las escuelas a niños con alto riesgo de complicaciones, como son aquellos que cuenten con cardiopatías congénitas o adquiridas, neumopatías, obesidad y diabetes. Agregó que el hecho de que los menores regresen a los planteles educativos, va a permitir que los docentes puedan identificar problemas emocionales, que van desde el aislamiento social, depresión, angustia o incluso casos de agresividad. A ello, se le habrá de sumar, el problema de aprendizaje que en algunos casos se detectará, además de problemas de lenguaje y hasta de sobrepeso, al estimar que en promedio los estudiantes aumentaron de peso hasta cinco kilogramos.
Finalmente, dentro de las recomendaciones previo al regreso a clases, se encuentra el uso de cubrebocas debidamente colocado, de dos o tres capas, sana distancia, salones correctamente ventilados, consumo de alimentos en espacios abiertos, así como reforzar las medidas de sanidad en caso de utilizar transporte público y evitar el traslado de personas ajenas a la familia en autos particulares y no llevar a las escuelas a los menores en caso de presentar problemas respiratorios o gastrointestinales.
“Las actividades escolares deben ser considerados como esenciales, es el compromiso de todos dar continuidad al proceso educativo siguiendo las medidas de prevención. Será importante detectar el comportamiento de los pequeños una vez que regresen a sus actividades”, resaltó.