Diego Martínez 
Agencia Reforma

CDMX.- Irene Aldana quería pelear el 1 de agosto, pero el COVID-19 noqueó sus sueños.
La mexicana tuvo que bajarse del octágono. Estaba programada para ser la primera mexicana en estelarizar una función de UFC, la cita era para el 1 de agosto en Las Vegas enfrentando a la ex monarca Holly Holm. Llevaba entrenando varias semanas en Jalisco con cuidados y no sabe cómo se infecto. Contó que se realizó dos pruebas, la última el miércoles de esta semana, y ambas fueron positivas.
“Se me quitó la fiebre por el medicamento y tenía los síntomas del resfriado, pensé que podría ser eso, me sentí bien, pero después tres días muy mal, y el día que me sentí bien me hice la prueba y me dijeron que era positivo, me sentía mejor, decía ‘puedo salir rápido, puedo salvar la pelea’, pero dos días después recaí y me sentía cansada, mareos, dolor de cabeza, ahora ya me siento mejor.
“Tengo que esperar unos 10 días más para otro examen. Lo primero es mi salud”, dijo Aldana en una charla virtual. Irene es actualmente la sexta en las listas del peso Gallo, y comentó que UFC le dijo que la pelea se pospone, por lo que espera enfrentar a Holm en alrededor de tres meses, claro, si la salud lo permite.