César Martínez
Agencia Reforma

TULA, Hidalgo.-Cuando al fin la disminución del agua en Tula se los permitió, habitantes encontraron en sus viviendas y negocios las herramientas, inmobiliaria y enseres domésticos llenos de lodo, si no es que ya se los habían robado.

En las primeras horas de este jueves, fue común observar en la Colonia Centro, una de las 9 más afectadas en este Municipio de Hidalgo por las inundaciones, a las personas sacando kilos de lodo y revisando qué servía y qué no.

En el recorrido de Grupo REFORMA, José Arturo Sampayo, quien no abandonó su casa por miedo a saqueos, confesó que desde el techo se volvió un guardian armado para evitar los robos en su domicilio.

“Las autoridades daba vueltas hasta las 5 de la mañana, me quedé arriba y estaba armado, imagínese, y no había nada de gente, tratábamos de ocultarnos por si venía más gente, la gente se metía a robar”, dijo.

En su labor de limpieza, el señor Sampayo aseguró que las inundaciones del pasado martes en la madrugada lo obligarán a reiniciar su vida en Tula, con su esposa y su hijo.

“Se acabó el futuro del viejo, todo mire, se perdió al 100 por ciento. Empezar de nuevo, lo primero que hicimos fue salvar a la familia y a nosotros a ver qué, pero se acabó. Todo para allá está lleno de lodo”, expresó.

Rumbo al kiosko municipal, Olivia Cruz Terrón, de 74 años, apresuró el paso en medio del agua que le llega a los tobillos para ver qué mercancía podía todavía salvar de su puesto de dulces.

“Voy a ver mi puesto en el jardín, en el kioskito anaranjado, junto al canal doce. Ya se deshicieron todos mis dulces y cigarros, es lo que más vale”, afirmó.

Los comerciantes Lorenzo Sánchez y Rogelio Medina, uno con un negocio de reparación de celulares y el otro con un estudio fotográfico, respectivamente, coincidieron en que la rapiña les afectó casi igual que la inundación.

“Se llevaron bocinas, teléfonos, audífonos. Se había abierto, pero no toda (la cortina de metal), nada más como medio metro, de ahí la jalaron por ahí entrada”, dijo Lorenzo Sánchez.

“Varios partidos políticos existen y es una pérdida de dinero con ellos, es una fuga, una rapiña, tantos millones destinados que no tienen que ver, nos agradaría que esta vez fueran en el pueblo, viviendas, comercios y nos brindaran ese apoyo, se requiere, lo necesitamos, ojalá desaparecieran los partidos”, afirmó Rogelio Medina, de 25 años.

Aunado a las labores de la población, en el Municipio se observan cuadrillas del Ejército mexicano quitando con palas el lodo que impide el paso de vehículos en diferentes calles de la ciudad.