Durante los próximos días, comenzarán a vivirse los días más intensos e interesantes en relación con el proceso electoral norteamericano que tanto se ha venido abordando en el presente espacio durante los últimos meses. Hace unos pocos días, se anunció por parte de la comisión encargada de organizar los debates que el segundo debate entre Trump y Biden programado para el día de hoy 15 de octubre, sería cancelado tras el contagio de Covid19 del presidente Trump.

Lo anterior, obedece en primera instancia a que el presidente Trump rechazó la idea de realizar el debate a través de un formato virtual o digital. Tal y como se había comentado en este espacio, el segundo debate resaltaba por su formato, ya que los ciudadanos norteamericanos realizarían las preguntas a los candidatos y los moderadores adquirirían un papel distinto.

Tras el primer debate, observamos a un Donald Trump agresivo que prácticamente ignoraba las formalidades y no dejaba a su oponente exponer con calma sus ideas; siendo que a los pocos días de dicho encuentro la noticia sobre su test positivo de Covid19 opacó por completo lo platicado en el debate y de inmediato logró nuevamente centrar en su persona la atención de su país y del mundo entero.

De manera prácticamente inexplicable, el presidente norteamericano sufre una recuperación increíblemente rápida y hace unos pocos días lo hemos observado haciendo alusión a lo fuerte que es como presidente, sin cubrebocas y regresando a su estrategia en la que busca ser el centro de atención. Ahora bien, si nos detenemos a analizar lo ya mencionado, podemos detectar cómo existen ciertos factores o denominadores comunes entre los principales personajes populistas de la vida política en el mundo; destacando la capacidad que tienen para maniobrar como ilusionistas y ganar simpatizantes.

Basta con recordar que hace cuatro años, a estas alturas del proceso electoral, la candidata demócrata era la favorita por más de 5 puntos porcentuales y el resultado todos lo conocemos. Es por ello, que, si rascamos un poco en la numeralia de las principales casas encuestadoras, observaremos cómo el escenario es muy similar en los denominados “swing states”.

Vemos cómo en Florida la ventaja es inclusive menor a la que tenía Hillary Clinton hace cuatro años y el presidente recientemente manifestó en dicho estado que ya era inmune al Covid19. De igual manera, observamos cómo Michigan, Pensilvania y Wisconsin cuentan también con números similares; aunque también los perfiles de los candidatos son distintos y quizá Biden no dejará tanto en el olvido algunos de los principales puntos de votantes como lo hizo Clinton en su momento.

Casualmente, parece que la cancelación del debate le ha caído como “anillo al dedo” al presidente Trump y pretende utilizar el tiempo de preparación del debate en intensificar su gira por estos Estados claves. Habrá que estar muy pendientes del desenlace de los debates, específicamente para conocer si existirá un último debate o si los candidatos se prepararán de otra manera para aventar al electorado sus últimos ataques y propuestas.

Agradezco el favor de su lectura y les deseo un excelente fin de semana.

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