
La elección de Donald Trump en Estados Unidos, y cómo barrieron los republicanos y ganaron la Cámara de Representantes y el Senado, cambió de manera radical la presidencia de Claudia Sheinbaum. Creo que ahora la prioridad número uno de la presidenta es tratar de minimizar el impacto negativo que tendrán las políticas que intentará implementar Donald Trump. No hay que hacernos ilusiones. Algunos analistas políticos han dicho que a Estados Unidos no le conviene el aumento de aranceles, lo anterior por la reciente amenaza de Trump. Pero eso no le importa a Donald Trump. Donald Trump está en otra racionalidad. Trump está en otra idea. Hay que recordar que los aranceles nos los está poniendo por el tema migratorio y por el tema del combate a las drogas. Lo que quiere Donald Trump es cumplir la promesa de resolver el tema migratorio y el problema de las muertes por fentanilo. Y, para tal efecto, quiere que la labor sucia la resuelvan los mexicanos. Es decir, que detengamos a los migrantes aquí en México y que no permitamos que las drogas lleguen a Estados Unidos.
Lo anterior va a ser muy costoso para México. El tema migratorio, desde el punto de vista económico y humanitario, sin lugar a dudas. Y en el tema de las drogas, ¿pues qué podemos nosotros hacer para resolver este problema? Cuando el problema lo tienen allá. Cuando el problema es la gran demanda que existe por fentanilo, por los adictos a esta droga. ¿Qué podemos hacer los mexicanos para resolver este problema? La verdad es que es muy poco.
Lo que deseo subrayar es que no pensemos esto en términos de racionalidad económica, de que Trump no lo va a hacer porque no le conviene económicamente. No. Ellos están en otra racionalidad. El mandato que tiene Trump es acabar con el tema de la migración de indocumentados. Y, en ese sentido, regreso a donde comienzo esta columna, que creo que Claudia Sheinbaum, que llegó con una agenda muy ambiciosa de gobierno, con muchas cosas que quiere hacer, pero en realidad en lo que se tiene que concentrar es en ver cómo va a lidiar con Trump, que es un presidente muy, pero muy peligroso para México. Y en ese sentido, la presidenta tiene que tener no solamente la sangre fría y llamar a la calma, lo cual sin duda ayuda, pero tiene que tener una estrategia muy bien armada sobre qué se va a hacer con Donald Trump en las próximas semanas, porque ya estamos viendo las consecuencias de un sólo post en la red social de Donald Trump. Un sólo post lo que causó fue una depreciación rápida de la moneda. Y vemos cómo empiezan a corregirse los escenarios económicos para México. México puede salir –y va a salir– muy afectado por Donald Trump. Y aquí de lo que se tratará para la presidenta es tratar de minimizar estos efectos negativos. Esperemos que Claudia Sheinbaum esté a la altura del gran reto que tiene este hombre. Que, además, para complicarla aún más, Trump es un misógino racista que no va a tener muchos incentivos para negociar con una mujer como es la presidenta de México. Las amenazas de Trump se van a convertir en un verdadero decreto y esto va a convertir a México en víctima de los peores momentos difíciles que se recuerden comercialmente hablando en toda la historia.
Sin duda, habrá muchos que digan que qué bueno que ganó Trump. “Porque ahora sí van a poner en cintura a este gobierno de izquierda de la Cuarta Transformación”.
La verdad es que Trump es un peligro en sí mismo. Es un peligro muy grande para México. Y ya no es un tema de izquierdas o de derechas. Es un tema de defender los intereses de México. México va a salir muy afectado por lo que Trump está pidiendo en migración, comercio y lo referente a las drogas. Simple y sencillamente hay que ver, por ejemplo, a Fox News, que es la cadena favorita de noticias de Trump, donde cada día hay más opiniones de que Estados Unidos ¡Tiene que invadir a México!, mandar sus fuerzas armadas para resolver el problema de los cárteles de la droga mexicanos. Y Donald Trump cree en eso de que Estados Unidos tiene que intervenir militarmente en México para resolver el problema de las drogas. Por lo tanto, se deben tomar muy en serio las amenazas de Trump, tanto las comerciales como las de las drogas. Este es otro presidente. Aquí no hay amigos. Solamente intereses de un presidente que, además, llega tremendamente fortalecido. Porque ganó el voto popular. Porque no va a tener contrapeso alguno. Tiene el control del Congreso y tiene el control de la Suprema Corte. Este Trump va a ser mucho peor que el de la vez anterior.
TROMPO A LA UÑA
Tremenda sorpresa nos llevamos los ciudadanos la semana pasada cuando agentes de vialidad comenzaron a infraccionar a los automovilistas que se estacionan en los lugares designados para discapacitados o personas de la tercera edad. Gente que, en la mayoría de los casos, batalla mucho para desplazarse, como en estos casos en los centros comerciales. Se antojaba casi increíble que, por fin, se procediera a infraccionar a quienes, con toda impunidad, ocupan, con pleno valemadrismo, estos espacios. Y la gente que tiene la necesidad de estacionarse cerca de las entradas, y que además ha cumplido con el trámite, obteniendo el certificado médico avalado por la dependencia gubernamental correspondiente, resulta que, al llegar a los cajones de estacionamiento correspondientes a ellos, los lugares ya están ocupados por personas que no tienen ningún problema de movilidad.
El problema está en que los agentes van a los centros comerciales en donde pueden infraccionar, es decir, donde no hay plumas de acceso, y se está sólo unos minutos; al irse, la gente vuelve a las andadas y sigue ocupando los espacios. Probablemente, si fuera más frecuente la presencia de los agentes de vialidad en esos estacionamientos, la cultura del respeto, sobre todo por el miedo de pagar multas que son muy altas económicamente, iría acrecentándose. Viene una época en que este tipo de situaciones se agrava por no respetarse. Ojalá y Vialidad se aplique.







