Sineli Santos
Agencia Reforma

CDMX.- En el ámbito deportivo, Max Verstappen rompió todas las marcas posibles en la temporada 2022.
Consiguió 15 victorias de 22 posibles, acumuló 454 puntos, sumó su segundo título mundial y ayudó a la escudería austriaca a agenciarse el Campeonato de Constructores.
Sin embargo, como compañero quedó a deber. El neerlandés se negó a ayudar en varias ocasiones a Sergio Pérez en la búsqueda del subliderato.
En Brasil la bomba explotó, pero el problema se arregló y el bicampeón prometió hacer lo necesario en Abu Dhabi para que Pérez le ganara la partida a Charles Leclerc, de Ferrari, pero nada sucedió.
A Verstappen se le olvidó que el tapatío se interpuso en el camino de Lewis Hamilton y de Mercedes hace un año, así que no aceptó ser escudero.
«Posiblemente puedas bloquear, pero ¿es una carrera justa?, creo que no es la mejor manera de terminar la temporada así. Y parecía que Checo lo estaba atrapando lo suficiente como para tratar de moverse, pero luego perdió bastante tiempo con ese pequeño alboroto entre Pierre (Gasly) y Alex (Albon).
«En retrospectiva, probablemente como equipo podríamos haber presionado un poco más en ese período intermedio para Checo, pero eso siempre es fácil de decir después. En ese momento, pensamos que teníamos que tener un poco los neumáticos», comentó Max.
El piloto de 25 años confía en mantener su éxito para 2023 en manera individual y como grupo.
«Ha sido realmente agradable trabajar con todo el equipo y poder lograr algo como esto este año», finalizó.