El esperado Serial Taurino de la Feria Nacional de San Marcos fue todo un éxito, con miles de aficionados a la fiesta brava disfrutando un total de 16 festejos que se llevaron a cabo en la fiesta más importante del país. El cerrojazo de las corridas lo dieron Andrés Roca Rey, Diego Silveti y Luis David, quienes enfrentaron a seis toros de Villa Carmela en una tarde-noche de buen toreo.

Uno de los puntos curiosos de este Serial Taurino fue que en ninguna corrida la Monumental de Aguascalientes pudo presumir un lleno. En el último festejo, la entrada se acercó al 90% de la capacidad, pero hubo algunos huecos, sobre todo en la zona de sol. A pesar de esto, el ambiente fue inmejorable, con la gente viviendo al máximo este último festejo y apoyando en todo momento a los tres protagonistas de la tarde.

Diego Silveti fue el encargado de abrir plaza, enfrentando a “Incondicional”, un toro que en principio no ofreció mucha fuerza en sus embestidas. Parecía que sería otra faena corta en la que los abucheos llegarían, pero Silveti poco a poco fue sacando lo mejor de “Incondicional”, que fue de menos a más durante la faena hasta regalar buenos momentos por el pitón derecho. Silveti presumió sus muletazos de calidad hasta emocionar a la Monumental, que se conectó con su actuación. Al momento de la espada, Silveti asestó una gran estocada que le valió cortar la primera oreja de la tarde.

Con el segundo de su lote, Silveti se encontró con una situación muy similar a la del abreplaza. “Dedicado” ofreció algunos momentos importantes, sobre todo al inicio de la faena, pero en poco tiempo perdió fuerza y transmisión. Silveti buscó por todos los medios cuajar una faena similar a la de su primer toro, pero el animal simplemente no cooperó, a pesar de entregar algunos buenos muletazos por ambos lados. Al momento de matar, Silveti pinchó para después dar la estocada final; el de Guanajuato recibió palmas.

La fiesta continuó con la sensación peruana Andrés Roca Rey, quien venía con ambiciones al cielo tras cortar cuatro orejas y un rabo en su aparición del pasado 25 de abril. Ante aquella actuación, el público recibió al peruano con mucha algarabía, alentándolo a buscar un nuevo triunfo en la tierra de la gente buena.

Roca Rey contestó con toreo siempre valiente, pues “Vaquero” fue un rival incómodo que dejó ver algunas cualidades, pero también retos que el peruano tuvo que superar para intentar una buena faena. Gracias a la personalidad del peruano, la faena tuvo muletazos de fondo y calidad por el derecho, con una gran intención de Roca Rey, quien, a pesar de no tener el mejor rival, arrancó los olés de la afición. Al momento de la espada, el peruano no estuvo tan fino y, aunque la grada pidió con fuerza la oreja, el juez no se la concedió, retirándose con fuertes palmas.

La revancha vino para Roca Rey con “Mayoral”, otro toro de Villa Carmela que ofreció muy poco durante toda la faena. Un momento especial se vivió antes de lidiar al toro, cuando Roca Rey le dedicó el brindis y su actuación a Arturo Macías, quien se metió al ruedo para fundirse en un abrazo con el peruano.

“Mayoral” se mantuvo sin mucho movimiento y mostró poca fuerza en sus embestidas, pero Roca Rey no se rindió y mostró todo su toreo con muletazos por el derecho. Algunos pases de pecho arrancaron gritos de la afición. El momento cumbre para el sudamericano fue con la espada, pues volvió a mostrar su calidad con el acero, matando al toro de una, lo que le ganó la petición de una oreja. Esta vez, el juez la concedió. La petición de la segunda llegó por parte del público, pero todo quedó en una oreja de peso para Roca Rey, quien se despidió de Aguascalientes con cinco orejas y un rabo.

Por último, el encargado de cerrar las tandas y la plaza fue Luis David, que obviamente, al ser el torero de casa, recibió el impulso del respetable que en todo momento mostró su emoción por verlo en acción. Su primer rival fue “Apasionado”, que no tuvo gran fuerza ni transmisión. Luis David mostró desde el capote sus ganas de agradar y en dos ocasiones estuvo cerca de recibir un golpe ante un animal que brincaba en algunas embestidas. El público lo pidió para cubrir el segundo tercio, pero Luis David prefirió concentrarse en la muleta, con la que tuvo que buscar insistentemente a “Apasionado” hasta sacar buenas series por ambos pitones. La complejidad del toro trajo consigo un premio, pues con la espada estuvo certero y cortó una muy peleada oreja.

El momento de la ya noche llegó con el cierre de plaza, “Caporal”, en el que Luis David se entregó al máximo, intentando cerrar con broche de oro el Serial Taurino de la Feria de San Marcos. Con el capote mostró toda la variedad y clase de su toreo, comenzando a animar a la afición, que vivió la faena al máximo.

En el segundo tercio, ahora sí, Luis David concedió las peticiones del público, tomando las banderillas para mostrar su calidad y exactitud, aumentando aún más la entrega de la grada, que se volvió un hervidero por la calidad del aguascalentense. Al momento de culminar su faena con la muleta, Luis David se entregó por completo y se jugó el todo por el todo ante el toro, que se prestó ante la voluntad del aguascalentense. Al momento de matar, el triunfo se concretó para Luis David, al que le concedieron las dos orejas, para terminar con tres en una noche en la que salió a hombros para cerrar las corridas de feria. Con este triunfo, llegó a su final uno de los seriales más importantes del país, y ahora la fiesta brava tendrá una pausa en la Monumental, que todavía tiene por delante la corrida de Aniversario y de Calaveras.