La Feria de San Isidro disfrutó su último gran festejo este domingo en Las Ventas, España, donde más de veinte mil personas llenaron las gradas para presenciar el mano a mano entre Sebastián Castella y Fernando Adrián.
Con cinco toros de Garcigrande y uno más de El Pilar, las expectativas eran altas para ver a estos dos matadores, pero lamentablemente poco pudieron hacer ante animales muy nobles y con poco juego.
El más perjudicado fue Sebastián Castella, quien apenas pudo rescatar algo de sus tres animales. Incluso, tuvo dificultades al matar, pinchando en dos ocasiones y recibiendo avisos, e incluso con un descabello en el segundo de su lote. Castella recibió una ovación con el primero y un par de silencios para retirarse en una tarde agria.
La historia fue diferente para Fernando Adrián, quien abrió la tarde con una buena faena muy torera, demostrando su valentía y culminando con una precisa estocada para cortar su primera oreja de la tarde. Con su segundo toro, no tuvo opciones y se retiró en silencio, pero el gran momento llegó con el tercero de su lote, el mejor toro de toda la corrida.
El español estuvo completo con la muleta y el capote en todo momento, deleitando a la grada con pases desde rodillas y constantes pases. Con sus tres toros, Fernando Adrián presumió su buen momento con la espada, lo que le permitió cortar una oreja más con el tercero y firmar la salida a hombros en una tarde que parecía no dejaría nada para el recuerdo.
Con la puerta grande abierta, Fernando Adrián celebró un triunfo importante en Las Ventas, cerrando así su participación en la Feria de San Isidro en este festejo benéfico para Madrid.