Conseguir que la plantilla de empleados sea suficientemente productiva es un auténtico reto para muchas empresas, especialmente si estas son de reciente creación. Pese a que, en gran parte de los casos, se cuenta con trabajadores verdaderamente eficientes en su campo, es fácil que algunos elementos del ambiente laboral estén afectando negativamente al rendimiento conjunto de la plantilla.

En este artículo desvelaremos tres formas de favorecer positivamente la productividad de tu empresa.

Conecta con tus empleados

La correcta comunicación con tus empleados es un factor muy importante si quieres garantizar la obtención de los resultados esperados. Como nos dicen desde la plataforma de software de recursos humanos Bizneo HR Suite México: “Las organizaciones que consiguen conectar con sus empleados logran un 22% de incremento en su productividad”.

Una buena manera de garantizar que esta comunicación sea bidireccional y útil es establecer buenos protocolos para ello. Aunque los formularios y encuestas internas pueden ser herramientas muy válidas, ir un paso más allá y utilizar dinámicas especialmente pensadas para fomentar el compañerismo, el trabajo en equipo y trabajar las habilidades de liderazgo puede tener efectos muy positivos a corto, medio y largo plazo en tu empresa.

Es importante transmitir también esta idea entre los cargos intermedios, que son tu principal enlace con tu base de empleados.

Valora su tiempo de descanso

Tratar de exprimir al máximo la jornada laboral de tus empleados, sin tener en cuenta sus necesidades, es un error muy común, que puede mermar la productividad de tu empresa a medio y largo plazo.

Los empleados necesitan tiempos de descanso razonables dentro de la jornada laboral, especialmente si esta es intensiva. De esta manera, aunque pueda sonarte extraño, es muy posible que ese empleado que dedica unos pocos minutos, de vez en cuando, a las redes sociales o a webs como chateamos, tenga un rendimiento mejor que aquel que no despega la vista de su hoja de cálculo.

Muchos estudios señalan que intervalos cortos de trabajo a máximo rendimiento, separados por pequeños descansos, obtienen como resultado productividades mucho mayores en conjunto, que largos intervalos de trabajo, donde difícilmente se mantiene la máxima concentración posible. De ahí que una de las técnicas más populares de productividad, la técnica pomodoro, tenga tantísimo éxito.

¿Qué es la técnica pomodoro?

La técnica pomodoro consiste en dividir el tiempo de trabajo en “pomodoros”, es decir, intervalos de 25 minutos de trabajo intensivo, separados por pausas de 5 minutos de descanso. Se recomienda tomar una pausa un poco más larga cada cuatro pomodoros completados y usar un pequeño temporizador o alarma que nos avise mediante sonido de que el tiempo ha terminado. De esta manera, la promesa de ese pequeño descanso, nos ayuda a rendir al máximo durante los anteriores y posteriores pomodoros.

Cuida el entorno de trabajo

El entorno de trabajo es un elemento vital en cualquier empresa. Un lugar sucio, desordenado o con unas condiciones ambientales poco adecuadas puede mermar la moral de los empleados y, por tanto, su rendimiento.

Contratar un buen servicio de limpieza, así como concienciar a los propios empleados de la necesidad de mantener su espacio de trabajo y las zonas comunes limpias y ordenadas, evitará el impacto negativo generado por la suciedad y el desorden. No obstante, existen otros aspectos de la higiene de cualquier espacio que debemos cuidar, como la temperatura, la humedad o la calidad del aire que respiramos. Una buena manera de garantizar este último aspecto es hacernos con un ozonizador.

Cómo leemos en la guía donde analizan cómo debe ser el mejor ozonizador del portal limpieza10.top: “El ozono permite eliminar no solo los malos olores sino también las bacterias, virus o alérgenos, en tanto que los destruye, de ahí que sea una buena idea contar con un ozonizador en casa.

Gestionar los conflictos entre empleados

Parte de crear un buen ambiente en el lugar de trabajo es cuidar las buenas relaciones entre empleados.

No debes tratar nunca este tipo de problemas como algo ajeno a tu empresa, subestimar este aspecto puede tener consecuencias nefastas en la moral, no solo de los trabajadores afectados por determinado conflicto, sino también en aquellos que perciben dicha tensión. Además, recuerda que también pueden existir consecuencias legales si el asunto es especialmente delicado.

Estos problemas deben manejarse con sumo cuidado. Por ello, contar con personal especialmente cualificadoen la resolución de conflictos en el departamento de recursos humanos, es una necesidad que no debes subestimar.

Por último, recuerda siempre ponerte en su lugar. Antes de tomar cualquier medida respecto a la productividad de tus empleados, piensa en si sería efectiva en tu caso o la considerarías justa si se te aplicara también a ti.

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