Mariana Montes González 
Agencia Reforma

Matamoros, México.- En esta ciudad fronteriza, bastión de Morena en Tamaulipas, el presidente nacional del partido, Mario Delgado, pasó ayer, en tan sólo dos horas, de sufrir la división morenista a presuntamente ser amagado con armas largas en carretera.

El mediodía de ayer, tras una ríspida rueda de prensa en la que tronó contra Diputados locales de Morena que se abstuvieron de votar por el desafuero del Gobernador panista Francisco García Cabeza de Vaca, el dirigente fue encarado por morenistas en un mitin.

Delgado y Mario López, Alcalde de Matamoros que busca su reelección, fueron recibidos entre protestas y cuando subieron al templete fueron increpados con gritos y al líder nacional le lanzaron billetes acusándolo de vender candidaturas.

A las 13:20 horas, unos 20 minutos después de terminar el accidentado mitin, Delgado inició una transmisión en vivo por sus redes para denunciar que “sujetos con armas largas” le cerraron el paso al salir de Matamoros e ir rumbo a Reynosa.

Durante el video de 8 minutos se observan a hombres en otra camioneta hablando con legisladores que acompañaban al dirigente, pero nunca se ven armas ni enfrentamiento.

En el incidente, se escucha a Delgado pedir que se avise a Rosa Icela Rodríguez, Secretaria de Seguridad federal.

A las 15:00 horas, Delgado encabezó otro mitin en Reynosa, para luego volar a la CDMX sin presentar denuncia penal.

El Gobierno de Tamaulipas sostuvo que las cámaras de seguridad del C4 muestran que los hombres no portaban armas.