Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

Don Jaime Torres Bodet, bajo la presidencia de Adolfo López Mateos, convocó a las personas más cultas y ameritadas del país con el objeto de que elaboraran los Libros de Texto Gratuitos para la educación de niños mexicanos. Estos expertos se llevaron meses y hasta más de un año diseñando y revisando los libros con el fin de que se ajustaran, estrictamente, a la filosofía educativa del Artículo Tercero Constitucional, a la visión pedagógica más moderna y al plan y programas de estudio de primaria. A partir de entonces, cuando los secretarios de Educación, en turno, hicieron cambios y adecuaciones a los contenidos de los programas, ordenaron la reelaboración de los Libros de Texto Gratuitos con el fin de que hubiera congruencia de éstos con los nuevos programas de estudio. Para realizar estos trabajos, invariablemente, convocaron a las personas más experimentadas y prestigiadas en el diseño curricular y en el dominio de las asignaturas académicas, toda vez que iba de por medio la educación de los niños de México.

Hoy, inopinadamente, tras bambalinas se han elaborado nuevos Libros de Texto Gratuitos para tercero, cuarto y quinto grados de primaria. La Secretaría de Educación y la subsecretaría de educación básica han sido ignoradas, toda vez que los libros de texto fueron elaborados en el Instituto Nacional de Estudios de Historia de las Revoluciones de México (INEHRM) y la Coordinación de Memorias Históricas, presidida por Beatriz Gutiérrez  Müller, esposa del Presidente; quien, al parecer, dirige los trabajos.

Con el fin de validar estos Libros, el director general de materiales educativos de la Secretaría de Educación (un funcionario de tercer nivel), lanza la convocatoria para que personas voluntarias acudan a revisar los Libros de Texto Gratuitos, ya elaborados, y que, para tal efecto, disponen de dos semanas, para después empezar su impresión. Esta forma de convocar a personas voluntarias (sin pagos) y de prisa para la revisión de los libros, parece ser una simple faramalla que pretende “justificar” lo que ya está definido. ¿Por qué elaborar los Libros de Texto Gratuitos en lo oscurito?, ¿quiénes intervinieron en su redacción?, ¿por qué tanta premura en su revisión?, ¿qué orientación o tendencia tienen estos libros?, ¿acaso la intención es ideologizar o adoctrinar a los niños con ideas distorsionadas?, ¿cuál es la opinión y la postura de la maestra Delfina Gómez, Secretaria de Educación, de todo esto?

Para la elaboración de los Libros de Texto Gratuitos, el Artículo Tercer Constitucional y la Ley General de Educación, claramente estipulan el tipo de hombre y sociedad que se han de formar, los fines y los propósitos educativos que se han de alcanzar; y para ello, la filosofía educacional se concentra en un modelo educativo, del cual derivan planes y programas de estudio. Y para el desarrollo de los programas de estudio y la conducción de la enseñanza nacional se elaboran los libros de texto; los cuales deben congregar el espíritu de los documentos citados; además, deben considerar, en sus contenidos, los avances científicos, tecnológicos, pedagógicos, psicológicos y didácticos, para la formación de los niños. Es la ruta que se ha de seguir, y en plena luz del día, cuando la intención es formular libros de texto para educar.

El problema del actual gobierno está en que después del Artículo Tercero, hay un vacío porque no cuenta con un modelo educativo rector; y al no contar con un modelo de educación, no ha podido cambiar los planes y programas de estudio, por lo que no se justifican nuevos libros de texto, ya que los anteriores programas de estudio siguen vigentes, así como sus respectivos libros de texto. Luego entonces, el hecho de haber elaborado nuevos Libros de Texto Gratuitos, sin el sustento de nuevos programas, es lo que da margen a especular que son para manipular y no para educar.