Como cada año, comienza a darse la polémica y acuerdos para pretender un ajuste en las tarifas del transporte público, no obstante, hay temas que deben ser considerados antes de tomar alguna decisión, como es hasta dónde el transportista ha invertido en mejorar el servicio, así como los subsidios para éstos y para los usuarios, consideró el urbanista Luis Fernando Granados Franco.
Por lo general, cuando se lleva el tiempo de revisión de tarifas, la solicitud del ajuste y la supervisión en la calidad del servicio que se brinda a los usuarios, también se justifica un posible aumento con el costo de operación, pero también se contrapone la petición de que no podrá darse hasta que mejore el servicio, pero se debe tomar en cuenta que en este asunto, un tema va de la mano del otro.
Esta situación orilla a un falso debate, toda vez que por una parte, los transportistas pretenden justificar sus costos de operación que necesitan cubrir ante los aumentos de combustible y autopartes, además de la exigencia de que modernicen sus unidades y el sistema, pero a la vez, los usuarios todavía no están del todo conformes con el servicio que reciben.
Ahora bien, el consultor en Planeación, Desarrollo y Gobernanza Urbana consideró que sería importante encontrar mecanismos alternativos y subsidios focalizados para aumentar de manera gradual, las tarifas, pero también se debería considerar la necesidad de que existan esquemas de subsidios para que el precio del transporte, se mantenga accesible para ciertos grupos de la población, en función de sus ingresos.
Hay países en Latinoamérica, dijo, como Colombia, en donde se cuenta con un sistema de subsidios focalizados; “para el caso de los usuarios es rigurosa, y primero se identifica a los grupos poblacionales que necesitan recibir el apoyo, y qué mejor que esto se pudiera hacer a través de tarjetas electrónicas para pagar, es necesario implementar las alternativas en este sentido”, comentó.
Pero también es muy probable que el transportista busque la posibilidad de un apoyo que les permita modernizar sus unidades y ser parte del cambio a favor del servicio, pero esto debería darse en gobernanza y transparencia del sistema, a fin de asegurar que el subsidio se utilizará para el efecto comprometido y no para distintos temas.