Karla Omaña
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La pandemia del coronavirus (Covid-19) provocó que la industria petrolera a nivel global diera un vuelco de 180 grados, lo que ha llevado a los grandes refinadores del mundo a transitar hacia las energías renovables.
Lenny Rodríguez, analista de petróleo para América Latina de S&P Global Platts Analytics, explicó que, debido al impacto de la caída de los precios de los energéticos y los apretados márgenes de refinación a los que se estaban enfrentando las grandes firmas de Estados Unidos, éstas han optado por transitar hacia la generación de biocombustibles.
“Algunas de estas refinerías ahora se están transformando hacia producción de renovables.
“Esto se ha dado sobre todo en la costa oeste de los Estados Unidos donde hay incentivos directamente del Gobierno para incentivar la producción del diesel renovable”, dijo Rodríguez durante una videoconferencia.
El analista de temas petroleros en S&P Global Platts Analytics, expuso ejemplos de firmas como Philips 66, que han comenzado a reconvertir sus plantas para procesar combustibles “verdes”.
Rodríguez también hizo referencia al caso de Europa, donde hay dos refinerías de la petrolera italiana ENI que también se han sumado a esta transición de combustibles fósiles a renovables.
La pandemia del Covid-19 ha reducido considerablemente la demanda de combustibles como gasolina, diesel y turbosina durante este año, y se espera que el consumo mundial del crudo aún siga deprimido.
“Esperamos que el precio del crudo (Brent) repunte ligeramente hacia finales de este año, con una recuperación frágil y con incertidumbre, prevemos 44 dólares por barril.
“El próximo año en el último trimestre podría ser 47 a 50 dólares por barril. Eso tendrá que ver con el perfil de la recuperación de la demanda nivel global”, aseguró el experto en temas petroleros.
Eduardo Prud’Homme, analista de riesgos del sector energético y socio de la firma consultora GADEX, añadió que el proceso de transición energética fue provocado -en gran medida- por el impacto de la pandemia del coronavirus, y empresas como BP o Shell se están comprometiendo a reducir sus emisiones contaminantes hacia el año 2050.
“Eso no quiere decir que no van a producir dióxido de carbono o metano, pero estarán generando con renovables. Estas empresas ya no son como tal petroleras, sino empresas que entregan energía y tendrán una diversificación de actividades”, comentó Prud’Homme.
La empresa Marathom Petroleum es otro gigante que también ha volteado a las energías renovables, pues ha dicho que podría convertir dos de sus refinerías en plantas de diesel renovable.