Francisco Rivas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- A cinco años del 19S, investigaciones en curso revelan que 134.5 millones de pesos de recursos públicos para rehabilitar escuelas en Puebla fueron canalizados a empresas fantasma y que las obras en realidad fueron ejecutadas y pagadas por fundaciones o por padres de familia.
Del total de recursos bajo investigación penal y administrativa, 26.2 millones de pesos fueron pagados a la empresa Infraestructuras Globales 220, cuyo propietario, según su acta constitutiva es Marco Emilio Martínez Traslosheros, quien en el contrato figuró como su administrador, aunque el domicilio que reportó no existe.
Los restantes 108.3 millones de pesos se pagaron a otras cuatro empresas, una de las cuales está inscrita en el listado definitivo del SAT de contribuyentes con actividades inexistentes, mientras que las tres restantes fueron creadas con datos falsos usando identidades de personas y domicilios que no corresponden a ninguna actividad empresarial. A este grupo se le encargó la reconstrucción de 445 escuelas.
Entre las escuelas que fueron usadas para falsear el gasto público está la Secundaria Técnica Teniente José Azueta, en San Juan Amecac, municipio de Atzitzihuacan, ubicado en las faldas del volcán Popocatépetl.
Rogelio Arellano, quien fungió como presidente del Comité de Padres de Familia de la escuela, confirmó que, como lo revela una placa en el plantel, fueron las fundaciones BBVA Bancomer, Kaluz, además de la organización Mexichem y el Nacional Monte de Piedad, quienes pagaron la reconstrucción.