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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Tramo 6 del Tren Maya, de Tulum a Chetumal, será el más destructivo en términos ambientales de todo el proyecto, y también el más caro.
La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), del tramo de 255 kilómetros, detalla que será necesario eliminar mil 453 hectáreas de selva y la inversión prevista es de 70 mil millones de pesos.
En otras palabras, el Tramo 6 concentrará 37.5 por ciento del total de terrenos con cobertura vegetal en proceso de ser eliminados para construir los siete tramos del tren y que, según las MIA de todos ellos, será de 3 mil 873 hectáreas.
Como referencia, la Alcaldía Cuauhtémoc, en la CDMX, abarca 3 mil 244 hectáreas.
Las MIA distinguen las superficies totales que requiere el tren, contando el derecho de vía -20 metros de cada lado- más las estaciones, paraderos, pasos de fauna, pasos vehiculares, talleres, cocheras, bases de mantenimiento, entre otras construcciones.
El derecho de vía del Tramo 6 requiere desmontar mil 309 hectáreas de selva mediana, es decir, que la vegetación tiene alturas de 15 a 30 metros, así como 15 hectáreas de tulares, plantas acuáticas de uno a tres metros de alto.
Las MIA ofrecen implementar programas de restauración de suelos y de reforestación, para compensar las pérdidas de cobertura vegetal y disminuir la erosión.
La Sedena ya está a cargo de los tramos 5 a 7, para los cuales está pendiente la aprobación de las MIA por parte de Semarnat, salvo la del 5 Sur, que fue autorizada condicionalmente a finales de junio.

Alertan inundaciones
El Comité de Vigilancia Ambiental que supervisa el sistema de drenaje y agua potable en Cancún y Playa del Carmen advirtió que el Tren Maya podría fracturar la red y provocar inundación de aguas residuales y desabasto del líquido para consumo humano en ambos sitios.
El Tramo 5 cruza las líneas principales de drenaje y de conducción de agua lo que provocaría, por efecto de la vibración y tipo de suelo, que los tubos se fragmenten.