Alfredo González
Agencia Reforma

MONTERREY, NL 06-Oct-2021 .-De aprobarse la iniciativa de reforma eléctrica del Gobierno, la CFE se alejará de la productividad y la competitividad con prácticas ineficientes y antiguas que costarán a todos los mexicanos, sostuvo la Asociación de Comercializadores de Energía (ACE).
La organización, creada en el 2017 para promover la competitividad y los beneficios de los mercados de gas natural y energía eléctrica en México, expresó su desacuerdo con la iniciativa para reformar los artículos 25, 27, y 28 de la Constitución en materia de energía.
«Su contenido es injustificado y dañino para el bienestar de las familias mexicanas y el desarrollo económico y social de México».
Entre los puntos más preocupantes de la reforma destacó la eliminación de la CFE como empresa productiva del Estado.
Pero también la cancelación de todos los permisos privados de generación eléctrica, así como los contratos de compraventa, y la cancelación de la transición energética hacia energías limpias para dejarla a cargo de un monopolio ineficiente contrario a las metas de descarbonización en perjuicio de la salud.
«La CFE se alejaría de sus objetivos por ser una empresa productiva y competitiva, poniéndola bajo el asedio de prácticas ineficientes y antiguas que nos cuestan a todos los mexicanos», afirmó la ACE.
«Empresas de todos los tamaños sólo podrían adquirir electricidad de la CFE como único proveedor en las condiciones que ésta decida, sin ninguna otra opción y se ilegalizarían contratos y permisos existentes, lícitos y legítimos, causando una enorme incertidumbre y pérdidas para los afectados, provocando litigios contra el estado mexicano».
Advirtió que la reforma, de llegarse a aprobar, destruiría la confianza para invertir en México.
«Es la pérdida de la confianza en nuestro país, y de la libertad de emprender».
La ACE externó también su preocupación por la desaparición de la Comisión Reguladora de Energía y trasladar sus atribuciones a la Secretaría de Energía.
«La eliminación del ecosistema de organismos especializados, con autonomía técnica y presupuestal, anuncia riesgos de que la política energética se defina bajo criterios ideológicos, a costa de la libertad, la competencia y la eficiencia. Es la pérdida de instituciones».
Y criticó la pretensión de la reforma de hacer a la CFE el único abastecedor de energía y obligar a todos los consumidores industriales y comerciales de México a comprarle en exclusiva a ella.