Es urgente abordar los efectos negativos de la productividad en la salud laboral, dada la alarmante relación entre las jornadas de trabajo excesivas y las enfermedades y lesiones relacionadas con el trabajo. Así lo destacó Dafne Gissel Viramontes Ornelas, presidenta del Colegio de Economistas.
Basándose en datos de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo, informó que en 2016, las enfermedades y lesiones vinculadas al trabajo causaron la muerte de 1.9 millones de personas en todo el mundo. Las principales causas de fallecimiento incluyen enfermedades pulmonares restrictivas crónicas, accidentes cerebrovasculares y cardiopatía isquémica, todas asociadas a altos niveles de estrés derivados de largas jornadas laborales.
Viramontes Ornelas enfatizó que estas estadísticas se presentan a nivel global, nacional y local. Señaló que los trabajadores, especialmente los dedicados a la investigación, son testigos de los impactos directos en la salud de los empleados, como accidentes en empresas manufactureras o colisiones en el transporte de mercancías debido a jornadas laborales prolongadas.
La especialista resaltó la importancia de abordar este problema desde una perspectiva empresarial, indicando que las empresas también enfrentan consecuencias negativas como demandas, pérdida de empleados altamente especializados y costos asociados a los daños ocasionados.
Al hablar sobre la relación entre las horas trabajadas, los salarios y la salud mental, la presidenta del Colegio de Economistas subrayó la existencia de impactos negativos significativos. Señaló que la salud mental, considerada uno de los principales problemas actuales por la Organización Mundial de la Salud, surge como una consecuencia directa de jornadas excesivas de trabajo, manifestándose en problemas como estrés, ansiedad y trastornos gastrointestinales.