A una menor de edad la convencieron de trabajar haciendo la limpieza en un domicilio ubicado en el municipio de Jesús María, pero una vez en ese lugar, fue obligada a sostener encuentros íntimos con el propietario del inmueble, además de que la tuvieron privada de su libertad durante tres semanas.
Fue hasta que intervinieron elementos del Mando Único de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, quienes lograron liberar a la jovencita y además detuvieron a la esposa del propietario del inmueble, quien también participó en los hechos que se investigan.
Todo se originó cuando la madre de una menor de 17 años de edad, quien tiene su domicilio en el municipio de Asientos, solicitó el apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado para localizar a su hija.
La madre de familia señaló que una conocida de ella de nombre María Andrea, de 43 años de edad, le pidió autorización para que su hija se fuera a trabajar a su domicilio haciendo la limpieza, por lo que ella aceptó.
Sin embargo, luego de tres semanas, no volvió a tener noticias de su hija, por lo que el pasado lunes decidió trasladarse al municipio de Jesús María, específicamente al domicilio donde trabajaba la menor y que se ubica en la calle Gavilán.
Sin embargo, al llegar fue informada por la señora María Andrea que la menor no se encontraba en el domicilio, ya que no le había gustado el trabajo, por lo que ella pensaba que ya se había regresado a su domicilio en el municipio de Asientos.
Sin embargo, al no estar conforme con la respuesta de la mujer, la madre de la afectada decidió pedir ayuda a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.
Por tal motivo, los elementos del Mando Único se trasladaron al domicilio de la señora María Andrea, quien al verlos llegar comenzó a mostrarse sumamente nerviosa, pero volvió a negar que estuviera con ella la jovencita reportada como desaparecida.
Sin embargo, en ese momento comenzaron a escuchar gritos que provenían del interior del inmueble, por lo que unas mujeres oficiales ingresaron al domicilio, ante la presunción de que la menor pudiera estar en riesgo. Fue de esta forma en que la encontraron encerrada en una de las recámaras, por lo que procedieron a liberarla.
Una vez puesta a salvo, la jovencita señaló que tanto María Andrea como su esposo, la mantuvieron privada de su libertad durante tres semanas, ya que a toda costa impidieron que saliera del domicilio, además de que le quitaron su teléfono celular para evitar que estuviera en contacto con sus familiares.
Asimismo, agregó que con consentimiento de la ahora detenida, fue obligada a sostener relaciones íntimas con el esposo de ella, mismo que hasta el momento no ha sido localizado y detenido.